NACIONALES
6 de febrero de 2026
El mercado cree que la inflación subirá y los primeros datos de febrero confirman un salto

Más allá de los deseos del ministro Luis Caputo y el relato oficial de "desinflación", el mercado financiero y las consultoras privadas lanzaron un veredicto lapidario: la inflación de enero fue más alta de lo esperado y febrero arrancó con una aceleración peligrosa. Con el INDEC bajo sospecha por el freno a los nuevos índices de medición, los datos de "alta frecuencia" confirman que la subida de precios, lejos de detenerse, ha tomado un nuevo impulso.
El Relevamiento de Expectativas de Mercado (REM) que elabora el Banco Central en base a consultas con las principales consultoras privadas no deja lugar a dudas: la inflación de enero cerraría en un 2,4%, superando el 2% que el Gobierno intentaba instalar como techo. Pero el dato que realmente encendió las alarmas es el de los primeros cinco días de febrero, donde la consultora LCG midió un incremento del 2,5% exclusivamente en alimentos y bebidas.
Esta realidad técnica es la que explica el "zafarrancho" administrativo en el INDEC. El desplazamiento del nuevo sistema de medición —que arrojaba cifras por encima del 3%— para volver a una canasta del año 2004, es interpretado por los analistas como un intento desesperado por ocultar que la inflación no está retrocediendo.
Impacto real: El mercado vs. El bolsillo
Lo que el mercado proyecta en Buenos Aires se siente con el doble de fuerza en el interior. Mientras el Gobierno Nacional insiste en que la inflación es más baja fuera del área metropolitana, datos de provincias como Córdoba (con subas del 3,3% en alimentos) desmienten esa teoría.
Para Corrientes, este escenario es crítico. En una provincia donde los salarios provinciales llevan siete meses pisados y el sector municipal lucha por debajo de la línea de indigencia, que el mercado anticipe más inflación es una sentencia de mayor pérdida de poder adquisitivo. Si los precios de la comida suben un 2,5% en apenas una semana, no hay relato oficial que aguante el impacto en la mesa de los correntinos.
