La escuela del desarraigo: Cuando el hambre y la desmotivación le ganan al aula
El fracaso del sistema educativo argentino ya no se mide solo en exámenes, sino en el vacío de las aulas. Un nuevo informe revela que los estudiantes pierden, en promedio, un mes de clases al año, no solo por paros o infraestructura, sino porque están enfermos o simplemente "no tienen ganas" de asistir. En una Corrientes donde el 60% de los niños son pobres y el Gobierno responde con marketing digital y requisas policiales, la crisis educativa expone una herida sangrante: la escuela ha dejado de ser la cuna del futuro para convertirse en el último refugio de una infancia que ya no cree en el mañana.
