30 de julio de 2014

Remiseros, entre la necesidad de trabajar y el miedo a la inseguridad por las noches

Choferes consultados señalaron el temor y riesgo de conducir por los barrios más peligrosos de la ciudad. Los ataques son reiterados y en las últimas semanas se sumaron episodios de extrema violencia contra los trabajadores.

Hace un par de semanas durante las noches recrudecieron los ataques violentos y asaltos contra remiseros en distintos puntos de la ciudad, por lo que los trabajadores del volante manifestaron su temor por la violencia de los robos. El Litoral dialogó con trabajadores del volante de distintas empresas, quienes manifestaron no sólo su miedo sino también de los distintos mecanismos empleados por lo ladrones para los asaltos, la necesidad de mayores patrullajes y los casos donde algunos choferes dejaron de trabajar debido a lesiones y el temor generado por los ataques. Asimismo indicaron que hay barrios donde los remiseros optan por no ingresar una vez que baja el sol así como deciden no subir pasajeros en las calles. “La inseguridad está a toda hora, pero se complica más durante las noches donde no sólo te roban la recaudación sino también corrés el riesgo de que te lastimen gravemente”, señaló Juan, un remisero que trabaja en la base del puerto. “Nosotros tardamos entre 10 y 12 horas para recaudar entre 150 y 200 pesos y los ladrones nos lo llevan en unos minutos y muchas veces con agresiones”, señaló otro trabajador del volante de apellido Romero. Los remiseros manifestaron el temor a la hora de trabajar y cómo cambian los mecanismos empleados por los ladrones. “Trabajamos con miedo todo el día, pero por las noches se incrementa aún más. Tratamos de tomar todas las precauciones posible”, indicó Fernando, quien trabaja en la base del puerto. “Es increíble cómo todos los días los delincuentes se ingenian para robarnos: colocan muñecos y maniquíes en las calles para que te detengas o te tiran piedras; inclusive te tiran huevos para que se ensucie el parabrisas y así tengas que parar”, explicó César, un remisero que trabaja en el microcentro. A raíz de los violentos episodios que se registraron en las últimas semanas, los remiseros optaron por extremar los cuidados y precauciones a la hora de circular por las calles durante las noches. “Los remiseros saben en qué barrios no es conveniente ingresar o por qué zona no pasar en las noches debido al peligro y también algunos deciden no subir pasajeros en las calles”, explicó Javier, remisero que se desempeña en una agencia ubicada sobre la calle Salta. A su vez los trabajadores del volante señalaron que las mejores medidas serían los patrullajes en las calles. “La presencia policial en las calles y avenidas hizo que muchas veces haya menos ataques”, expresó José, quien también trabaja en una remisería del microcentro. “Las cámaras del microcentro también son de gran ayuda porque permiten identificar a las personas que subimos a los remises en el caso que seamos atacados en los barrios”, expresó Fernando, trabajador del volante.   Fuente:www.ellitoral.com.ar

COMPARTIR:

Comentarios