PROVINCIALES  18 de octubre de 2018

Reclamos e incertidumbre por el futuro del Centro Oncológico de Curuzú Cuatiá

La obra de infraestructura sanitaria finalizó pero falta equipamiento básico. Su mentora culpa al estado por abandonar el proyecto.

Es incierto si podrá llegar a funcionar el Centro Oncológico “Anna Rocca de Bonatti” de Curuzú Cuatiá, que estaba a poco de ser inaugurado en un anexo del hospital “Doctor Fernando Irastorza”.

La obra se concretaba gracias al aporte de 15 millones de dólares de parte de la señora Elena Bonatti, y estaba destinado a brindar atención a pacientes oncológicos de bajos recursos en la región, pero ayer el ingeniero a cargo de la obra (que ya está finalizada) Marcos Huber, manifestó la caída del proyecto debido a la ausencia de voluntad política estatal para poner en marcha la institución.

Ante ello, rápidamente se organizaron vecinos a fin de realizar hoy una manifestación en defensa del Centro Oncológico en Curuzú Cuatiá, concentrándose a las 18 en la plaza Manuel Belgrano.

En tanto, ayer Huber dijo a la prensa: “Quiero transmitir como representante de Helena Bonatti, una carta que ella escribió sobre la jornada que se están realizando en la ciudad de Curuzú Cuatiá, por el tema del cáncer. Ella no se encuentra en Argentina por que su salud no lo permite, ya que es paciente oncológica”. Acto seguido pasó a leer la misiva: “Estás jornadas están dedicadas al cáncer y a cómo combatirlo, curarlo, aguantarlo y convivir con esta enfermedad. Como todos saben yo quise construir el Centro Oncológico aquí en Curuzú como mi pequeño aporte a la lucha contra el cáncer, pero ahora les quiero hablar de otro tipo de cáncer que nos acompaña y afecta no solamente a nosotros, los enfermos de cáncer, sino a toda la sociedad: la indiferencia, las mezquindad, la incapacidad de unirse para hacer un frente común contra esta cruel enfermedad. Ya sabemos que este centro ha sido más bien un obstáculo para muchos. Conocemos, o mejor dicho, he sufrido la total indiferencia de la clase política hacia el Centro Oncológico. He enviado a la Gobernación de Corrientes muchas cartas, y algunas han demorado hasta tres meses en contestar. He recibido buenas palabras tiradas al viento. Una ley que regularía el funcionamiento del centro, está aún pendiente de reglamentación, porque la Provincia en marzo cambió de idea y decidió no hacerse cargo del centro”.

“Trampa para la salud”

“¿Quieren saber si este centro funcionará?”-preguntó Bonatti, y prosiguió: “No lo sé. Yo ya compré todo el equipamiento necesario así como también todas las máquinas de última generación que están en un depósito desde febrero 2018, a la espera de la inauguración del centro que a esta altura, ya no sé si tendrá lugar. Para graficar la indiferencia de la administración les doy un ejemplo que habla por sí solo. Habiéndome pedido rehacer los quirófanos y construir la nueva sala de esterilización del hospital Irastorza, firmé un contrato con el Gobernador de la Provincia de aquel entonces, en el cual me comprometí a realizar los trabajos el de 400.000 dólares y la Provincia asumió el compromiso de equipar los quirófanos, la sala de esterilización, la unidad de terapia intensiva, etcétera. Mi director de obra, Marcos Huber, tuvo que poner el cuerpo y detener el trabajo de los técnicos de una empresa contratista enviados por el Ministerio de Salud de la Provincia que intentaban colocar en los quirófanos dos equipos de aire acondicionado tipo split de uso hogareño, en lugar de instalar el sistema de acondicionamiento de aire acordado y exigido por la normativa sanitaria para este tipo de establecimientos; cuyo valor es por lo menos 15 veces más elevado. Quiero decir, es una trampa, que además hubiera puesto en serio peligro la salud de los pacientes”.

“indiferencia polÍtica”

A esto, Bonatti agregó: “Más triste aún es saber que, a más de cuatro meses de terminadas las obras a mi cargo en los quirófanos y dependencias, aún no están disponibles para los pacientes del hospital por estar inconclusas las instalaciones de gas médico, aire acondicionado y el servicio de esterilización. Parece mentira tanta desidia, pero es fácil de entender cuando vemos que los políticos se hacen atender en los mejores centros privados. Este tipo de donaciones es habitual en todos los países del mundo. Es una donación de 15 millones de dólares. Pero no en Argentina. Al presidente Macri, que espera una lluvia de inversiones, le contesto que en algunos casos es muy difícil que lluevan, siquiera buenas intenciones. Lamentablemente estoy al límite de mis fuerzas, muy frustrada y disgustada con el curso de los acontecimientos. ¡Me arrepiento de haber construido el centro oncológico! La gente no tiene la culpa. Pero con la falta de humanidad de los políticos al poder, que he vivido a lo largo de casi tres años, todo es imposible. A nuestros dirigentes poco le importan los enfermos o la gente. Como políticos, la enfermedad que los aqueja es más grave aún que el cáncer, y se llama indiferencia”.s

Fuente:www.nortecorrientes.com

COMPARTIR:


Notas Relacionadas

Comentarios