NACIONALES
20 de febrero de 2026
Paro histórico y traición nacional: La CGT advierte que “recién empieza todo” tras el masivo rechazo a la reforma laboral

Mientras el Gobierno Nacional lograba una media sanción de madrugada y de espaldas a la sociedad, la central obrera confirmó un acatamiento del 90% en todo el país. La dirigencia sindical apuntó contra los gobernadores "traidores" y denunció que el proyecto busca transferir 6.000 millones de dólares de los trabajadores al sector financiero.
Por Redacción Radio Éxito
La Argentina vivió en las últimas horas una dualidad política y social sin precedentes. Mientras el presidente Javier Milei buscaba validación externa en Washington, el país real se detuvo por completo en un paro nacional que la propia CGT calificó como "un NO que aturde". Con una adhesión que rozó el 90%, la huelga general paralizó fábricas, transporte y servicios en repudio a un proyecto de ley que amenaza con retrotraer los derechos laborales a una etapa pre-democrática.
Un país paralizado frente al despojo
Desde las primeras horas del jueves, la potencia de la medida de fuerza se hizo sentir en cada rincón del territorio. Fábricas emblemáticas, trenes, colectivos y aviones detuvieron su actividad, reflejando el malestar de las bases frente a una realidad económica asfixiante. El cierre de la planta de neumáticos Fate, que dejó a 920 familias en la calle, y el goteo constante de 400 nuevos desempleados por día, fueron el telón de fondo de una movilización que superó con creces los paros anteriores.
"No estamos dispuestos a retroceder ni a entregar ninguna de las conquistas", afirmó el cosecretario general de la CGT, Cristian Jerónimo, enviando un mensaje directo a la Casa Rosada tras conocerse la media sanción en Diputados obtenida a las 00:30 de hoy. "Acá no terminó nada, sino que recién empieza todo y el plan de acción se cumple", sentenció.
El costo del paro: Una confesión de parte
Desde el Ejecutivo, el vocero Manuel Adorni intentó criminalizar la protesta aduciendo una pérdida de 600 millones de dólares para el país. Sin embargo, la respuesta del sindicalismo fue técnica y política. Jorge Sola (CGT) retrucó el argumento señalando que la verdadera pérdida está en la reforma aprobada: el artículo 163 pretende recortar aportes patronales por 3.000 millones de dólares y sustraer otros 3.000 millones del sistema previsional.
"En total son 6.000 millones de dólares que el Gobierno quiere transferir de los trabajadores al sector financiero", denunció Sola. En este sentido, el "costo" del paro que reclama el Gobierno no es más que el reconocimiento explícito de que sin el esfuerzo del trabajador no se genera riqueza alguna en la nación.
La traición de los "peronistas republicanos" y la pata política
Uno de los puntos más álgidos de la jornada fue la denuncia contra el sector político. La CGT no ahorró calificativos para los gobernadores —autodenominados "racionales"— que instruyeron a sus diputados a votar a favor del ajuste. Jerónimo tildó de "inescrupulosos y traidores" a mandatarios como Osvaldo Jaldo (Tucumán), Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Martín Llaryora (Córdoba).
"Llegó la hora de exponer a los que asumen cargos de gestión pero que, a la hora de defender los intereses del pueblo, le dan la espalda", advirtieron desde el salón Felipe Vallese. La distancia entre el movimiento obrero y el "peronismo desperonizado" parece haberse vuelto insalvable tras la votación de anoche.
Hacia la profundización del plan de lucha
Con la media sanción ya consumada en la Cámara Baja (135 votos a favor contra 115 en contra), la batalla se traslada al Senado. El Frente Sindical Unido (FreSU), liderado por Abel Furlán (UOM), ya planteó la necesidad de profundizar las medidas con un paro de 36 horas y movilización para el día en que el proyecto regrese a la Cámara Alta.
Mientras las fuerzas de seguridad comandadas por el Ministerio de Seguridad se aprestaban a reprimir a los manifestantes frente al Congreso, el mensaje del sindicalismo quedó claro: la huelga fue exitosa no solo por el mandato de los dirigentes, sino por la convicción de un pueblo que se siente en legítima defensa propia ante un modelo de saqueo y anclaje neocolonial.
