Las rispideces estuvieron a la orden del día durante casi toda la primera parte del año en el cuerpo deliberativo capitalino, inclusive con divisiones en el oficialismo.
Pese a las diferencias, igual acompañaron la mayoría de las iniciativas emanadas del Ejecutivo. La dificultad para lograr consensos se sentiría más tras el receso.

En el ámbito del Concejo Deliberante capitalino el balance del primer semestre del año dejó peleas, insultos, denuncias e inclusive el quiebre en el bloque del Frente para la Victoria (FPV). Un nuevo escenario que en el recinto recién se comenzaría a sentir después del receso de invierno. La pelea Provincia-Municipio capitalino tuvo eco en varias oportunidades en el seno del cuerpo deliberativo. Oficialistas que reclamaban a la Provincia por las trabas a la urbanización en Santa Catalina y desde la oposición que reclamaban informes sobre el fideicomiso del mismo nombre y precisiones sobre las tierras cedidas para los beneficiarios del programa Procrear, fue una de las postales que se repitieron casi cada jueves. Un pase de factura permanente que se repitió al momento de resolver el tema de la tasa de contribución por mejora, o  las tasas que cobra la Caja municipal de Préstamos. Las diferencias se hicieron notar también al momento de tratarse el aumento del boleto, establecerse la bandera de la ciudad y el debate por monumento al general Andrés Guacurarí. En todos estos casos, pese a la resistencia del interbloque de Encuento por Corrientes (ECO), el oficialismo contó con los números para aprobar estos expedientes. Una discusión que por momentos alcanzó fuertes niveles de violencia verbal y cruce de acusaciones. Como cuando se trató el tema de la tarifa del transporte público de pasajeros. El mes pasado la división en el Concejo Deliberante se profundizó aún más cuando varios integrantes del bloque oficialista decidieron hacer rancho aparte en busca de autonomía y, según dijeron, “para ser escuchados”. Ahora existe una distribución de fuerzas que aunque sigue siendo favorable para la gestión municipal que encabeza Ríos, la fragmentación que representó la creación del bloque Evita y monobloque La Perie podría repercutir en debates aún más intensos y en una mayor dificultad para alcanzar los consensos necesarios en temas de relevancia como transporte y residuos.   Fuente:www.ellitoral.com.ar

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