Las autoridades decidieron desalojar los salones para evitar riesgos. Podría desmoronarse el techo que tiene filtraciones. A 24 horas de la última lluvia, en los salones seguía cayendo agua desde el techo. Los desocupa­ron para evitar riesgos, espe­cialmente con la red eléctrica. No pueden usar las lamparas ni los ventilado­res

Hace un par de década fue uno de los prodigios de la educación técnica, una firme esperanza para la formación de los jóvenes correntinos y como tal contaba con un edi­ficio mederno y funcional a la enorme población estu­diantil que albergaba, hoy es la catedral del abandono. La Escuela Técnica Juan Man­so, ubicada por avenida Te­niente Primero Ibañez, se ha convertido en un espacio lú­gubre, malsano, ciertamente riesgoso, que conspira con­tra la enseñanza. Por la falta de inversión el edificio está en vías de sufrir un colapso, necesita refacciones urgen­tes.
El diagnóstico no es exa­gerado, alcanza con decir que hay tres aulas inundadas por las filtraciones y otras tantas con problemas de hu­medad que afectan también a las instalaciones eléctricas. Ayer, por ejemplo, se quedó sin energía y los chicos tu­vieron que salir a mitad de turno. Se terminaron los ac­tividades antes de hora por­que no había luz. 
Desde el establecimiento contaron que en reiteradas oportunidades presentaron notas al Ministerio de Edu­cación y sólo se hicieron re­levamientos, los trabajos de refacción nunca llegaron a concretarse y temen que el techo de los salones se des­plomen y ocurra una trage­dia, ya que tienen mucha fil­tración y alcanzan al tendido eléctrico. Aunque ayer salió el sol y habían pasado 24 horas de la lluvia torrencial, del techo seguía goteando; dentro de la escuela la lluvia no termina tan rápido, sigue durante días. 
Los salones están deshabi­tados y tratan de dar clases donde pueden, con una ma­trícula que es de 1.000 alum­nos no dan abasto, y hay días que deben dar clases en la galería interna. También tra­bajan en la biblioteca y en el laboratorio. Cualquier rin­cón seco es mejor que el aula inundada.
La situación es crítica, ya que hay 3 salones y la sala de profesores que están afec­tados, llenos de agua. La humedad además invadió el techo en los espacios co­munes, por ejemplo en los pasillos o el cielorraso de la escalera que se presenta to­dalmente descascarado.
Piden respuestas inme­diatas porque temen que ocurra una tragedia. NORTE de Corrientes conversó con docentes del establecimien­to, quienes aseguraron que desde agosto del año pasado tienen varios expedientes abiertos en el Ministerio de Educación, pero las refaccio­nes no se concretan.
Ayer mientras este diario recorría el establecimiento una de las fases eléctricas se quemó, por lo que se queda­ron sin luz, esto afectó a la bomba de agua y también estuvieron sin el suministro del líquido. El problema sur­gió desde el horario de en­trada, por lo que los alumnos fueron retirados del estable­cimiento a media mañana. s

  Fuente:www.nortecorrientes.com

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