29 de julio de 2014

Impusieron el nombre de Obispo Devoto a una avenida y recordaron a goyanos desaparecidos

En la rebautizada calle en honor al primer pastor de la diócesis, se instaló el Paseo de las Palmeras.
Monseñor Faifer destacó el compromiso social de su antecesor. Señalizaron un ex centro de detención.

En una ceremonia emotiva, cargada de anécdotas, se recordó la figura y la labor pastoral del primer obispo de Goya, monseñor Alberto Devoto. Se impuso su nombre a una avenida. Monseñor Ricardo Faifer dijo que su figura fue moderada por las convicciones en el Evangelio, que el compromiso social que vivió a fondo fue acompañado por su fe en Cristo y de su pertenencia eclesial. Además, ayer se hizo un homenaje a los 27 goyanos desaparecidos y se señalizó la “Casa de las Palmeras”, lugar donde funcionó un centro clandestino de detención durante la última dictadura militar.   En la rebautizada avenida “Obispo Alberto Pascual Devoto”, que nace de la intersección de la avenida Caá Guazú y la Sarmiento hacia el río, se habilitó el denominado Paseo de las Palmeras, se colocaron 27 palmeras, cada una con una placa que recuerda a 27 desaparecidos en Goya. Luego, en la llamada “Casa de las Palmeras”, que se encuentra en el interior del Campo Hípico, se colocó una señalización como Sitio de la Memoria, explicando los motivos. De las ceremonias participaron, además de monseñor Faifer, el intendente Gerardo Bassi, el jefe del Batallón de Ingenieros de Monte 12, Teniente Coronel Sergio Skobalski y del General de Brigada ex combatiente de Malvinas, Comandante de la XII Brigada de Monte 12, Roberto Oscar Leyes, la directora municipal de Derechos Humanos Alicia Casabonne, del coordinador de Sitios de la Memoria Gonzalo Vázquez; el presidente de Medhes, Osmar Bello, entre otros funcionarios, dirigentes, legisladores nacionales y provinciales, ex presos políticos, intendentes de localidades vecinas. Sobre el final, el padre Julián Zini acompañado de Selva Vera, Pedro Ojeda, Raúl Domínguez y Diego Diez, ofrecieron un cierre musical relacionado poéticamente con la defensa de los derechos humanos y las Ligas Agrarias. Uno de los colaboradores de Devoto, Jorge “Palito” Leiva, lo recordó mencionando entre otras cosas su renunciamiento a todo tipo de privilegios, su opción auténtica por los pobres, la juventud y los campesinos, y el impacto que tenían en Goya las inundaciones, recorriendo los barrios. Había renunciado a tener sueldo, a tener auto, se negaba a que lo trataran de monseñor.  Mencionó los ataques y amenazas que recibía por defender a los humildes. Por su parte, Faifer dijo que para vivir el presente debemos asumir la historia, y con la verdad que pone las cosas en su lugar. Recordó de monseñor Devoto sus convicciones, compromiso social y pertenencia eclesial.   Fuente:www.ellitoral.com.ar

COMPARTIR:

Comentarios