NACIONALES
25 de mayo de 2026
Radiografía de la parálisis industrial: 6 de cada 10 máquinas metalúrgicas están paradas en el país
En un alarmante panorama que golpea al corazón productivo de la región, la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) denunció que el 60% de la maquinaria del sector se encuentra totalmente paralizada. La caída sostenida de la actividad, que ya arrastra la pérdida de 22.000 puestos de trabajo en los últimos dos años y más de 34 meses de recesión ininterrumpida en distritos clave como Rosario, enciende las alarmas por el riesgo inminente de desaparición de localidades del interior que dependen exclusivamente de esta industria, en medio de un escenario marcado por la apertura de importaciones y la falta de financiamiento.
La crisis económica y el cambio de rumbo en las políticas nacionales están calando hondo en los sectores estructurales de la producción argentina. En las últimas horas, referentes de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (Adimra) trazaron un diagnóstico verdaderamente dramático: actualmente, seis de cada diez máquinas en las fábricas metalúrgicas del país están completamente apagadas, reflejando una contracción del 6,2% en lo que va del año.
El titular de Adimra, Elio Del Re, fue el encargado de ponerle números a una realidad que ya se traduce en un severo impacto social para el interior profundo. Según precisó el dirigente, el sector destruyó casi 22.000 puestos de trabajo genuinos en los últimos dos años. La crudeza de la situación fue respaldada por Marcelo Mirón, representante bonaerense de la entidad, quien advirtió que en muchos rubros "la posibilidad de reconversión es muy baja y a veces implica cerrar".
El drama en las provincias y el fantasma de los "pueblos fantasma"
El impacto de la recesión muestra niveles críticos en la zona centro del país. Desde Santa Fe, la presidenta de la Cámara de Industriales Metalúrgicos de Rafaela, Graciela Accastello, lanzó una advertencia que estremece a las economías regionales: el riesgo real de que desaparezcan localidades enteras cuyo sustento de vida depende de las fábricas locales. "Desaparece la empresa y desaparece el pueblo. Lamentablemente, creo que eso va a pasar", alertó, explicando que muchas PyMEs se ven empujadas a reemplazar componentes nacionales por importados para subsistir, lo que acelerará el desempleo.
Los datos por ciudades confirman el desplome:
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Rosario: Registra 34 meses consecutivos de caída de actividad y el 70% de las industrias locales no perciben ganancias desde hace más de un año.
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Córdoba: Entre el 44% y el 45% de las metalúrgicas muestran balances con números negativos.
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Entre Ríos: Las PyMEs denuncian un abandono del sector bancario. Sergio De Luca (ADIMER) calificó como "vergonzosa" la actitud del sistema financiero, señalando tasas altísimas y un acceso al crédito prácticamente nulo.
Pérdida de mano de obra calificada y embestida gremial
Otro de los flagelos colaterales es el desarme de los equipos de trabajo. Robert Maggi, referente de la industria en San Francisco (Córdoba), apuntó que las empresas están perdiendo personal de altísimo valor que, una vez fuera de la fábrica, no desea retornar al sector industrial.
A este complejo escenario de achicamiento y caída de demanda interna, se le suma el condimento político y gremial. Desde la Unión Obrera Metalúrgica (UOM), su secretario general Abel Furlán denunció que, en paralelo a la reforma laboral, el Gobierno busca intervenir el sindicato tras su reciente reelección. "Pretenden desplazar a toda la conducción nacional elegida por los trabajadores en medio de una ofensiva contra los derechos laborales", sentenció.
Finalmente, desde el sector de la electrónica, Guillermo Freund (Caddiel) resumió la encrucijada actual ante la apertura indiscriminada de las fronteras: "Argentina tiene que encontrar una política industrial sensata para el mercado interno y para el mercado externo", concluyó, reflejando el reclamo generalizado de un sector que ve apagar sus motores día tras día.
