PROVINCIALES
21 de abril de 2026
Corrientes perdió más de us$ 415 millones en giros nacionales durante la era Milei
Un informe del IARAF revela el impacto profundo del recorte de fondos federales en la provincia: en 26 meses, Corrientes dejó de recibir 886 mil millones de pesos, lo que equivale a una pérdida de 415 dólares por habitante. Mientras el Gobierno Nacional celebra el superávit, las jurisdicciones provinciales enfrentan un "rojo" acumulado que afecta directamente la coparticipación, la obra pública y los fondos discrecionales, dejando a los gobernadores con un margen de maniobra cada vez más estrecho para sostener servicios básicos.
El impacto per cápita: Menos plata por cada correntino
El análisis del Instituto Argentino de Análisis Fiscal (IARAF) es demoledor. Entre enero de 2024 y febrero de 2026, la caída de recursos no solo afectó a la estructura estatal, sino que se traduce en $733.692 menos por cada habitante de la provincia (a valores constantes de hoy).
Esta reducción se explica por dos vías:
Transferencias Automáticas (Coparticipación): Cayeron por la baja en la recaudación de IVA y Ganancias, sumando una pérdida de $567.218 millones para Corrientes.
Transferencias No Automáticas (Discrecionales): Los fondos que Nación enviaba para programas específicos sufrieron un recorte del 57% del monto total a nivel país.
El espejismo de los ATN
Si bien Corrientes fue recientemente la provincia más beneficiada con Aportes del Tesoro Nacional (ATN), recibiendo $14.000 millones en el primer trimestre, esta cifra es apenas un "parche" que no llega a compensar el derrumbe de los ingresos por Coparticipación. En el ranking de pérdidas, Corrientes se ubica en el puesto 11, mientras que provincias como Buenos Aires o Santa Fe encabezan el rojo con caídas de hasta 14 billones de pesos.
CABA: La única excepción
Mientras las 23 provincias perdieron, la Ciudad Autónoma de Buenos Aires registró un incremento acumulado de $550.000 millones, gracias al fallo judicial que amplió su coeficiente de coparticipación. Una paradoja del federalismo actual: más recursos para el distrito más rico, mientras el interior profundo debe multiplicar sus horas de trabajo para sobrevivir, como señalamos en nuestra editorial sobre la orfandad social.
