PROVINCIALES
13 de abril de 2026
Conmoción en Santo Tomé: Alumnos de la Escuela Técnica planificaban un tiroteo masivo y el asesinato de profesores
Lo que parecía una escena de una película de terror norteamericana se coló en las aulas de la Escuela Técnica N° 1 de Santo Tomé. Una madre descubrió en el teléfono de su hijo una serie de chats donde un grupo de alumnos de primer año organizaba con escalofriante detalle un tiroteo masivo dentro de la institución, con el objetivo explícito de asesinar a docentes y compañeros. El caso, que ya está en manos de la justicia y de los supervisores del Ministerio de Educación en Corrientes, deja al desnudo una realidad alarmante: la provincia no cuenta con protocolos oficiales para actuar ante amenazas de masacres escolares. Fabián de Luca analiza la fragilidad de un sistema que llega tarde a la violencia digital.
EL HORROR EN EL GRUPO DE WHATSAPP
La alerta se encendió gracias a la responsabilidad de una tutora que, al revisar el dispositivo móvil de su hijo, se encontró con una trama de violencia planificada. En el grupo de WhatsApp, los menores —apenas ingresantes al nivel secundario— discutían roles, horarios y tácticas para llevar adelante un ataque armado en plena jornada escolar.
La directora de la institución confirmó la veracidad de los mensajes y la gravedad de las amenazas, que apuntaban directamente contra la integridad física de los profesores. Según las autoridades escolares, se trata de jóvenes que recién están formando su vínculo con la escuela, lo que genera aún más incertidumbre sobre los motivos que incubaron tal nivel de agresividad.
SIN PROTOCOLO: EL ESTADO EN PAÑALES
Uno de los puntos más críticos que revela este episodio es la confesión de la propia directiva: "No tenemos un protocolo de acción para estos casos". Mientras el Gobierno provincial se distrae con anuncios de "mejoras de índices" y fotos de gestión, las escuelas correntinas navegan a ciegas ante los nuevos fenómenos de violencia juvenil y ciberseguridad.
La pregunta por la normalidad (Versión Crítica):
Invitamos a la comunidad educativa y a los funcionarios del Ministerio a preguntarse: ¿Es normal que la única barrera entre una tragedia y el aula sea el azar de una madre que revisa un celular? ¿Es normal que en 2026, con el avance de la violencia digital, los directivos tengan que improvisar redes de contención porque el Ministerio de Educación no bajó una línea clara de actuación?
TRANSICIÓN Y PELIGRO
Este hecho no es aislado. Se da en un contexto de deshumanización y consumo de contenidos violentos en redes que, sin control parental ni estatal, terminan cristalizando en planes de exterminio. La intervención de los supervisores y la justicia será clave para determinar el grado de peligrosidad real de estos alumnos, pero el daño institucional ya está hecho: el miedo se instaló en las aulas de Santo Tomé.
