Jueves 8 de Enero de 2026

Hoy es Jueves 8 de Enero de 2026 y son las 02:42 -

24.5°

EL TIEMPO EN LA CRUZ

PROVINCIALES

7 de enero de 2026

Adelantos de coparticipación: un salvavidas provincial a municipios

La Provincia dispuso anticipos coparticipables por $3.245 millones para comunas que atraviesan graves turbulencias tras el recambio del 10 de diciembre. El Gobierno plantea que se trata de "desequilibrios transitorios" y refuerza la asistencia bajo control financiero.

La reciente transición en los gobiernos municipales volvió a exponer una fragilidad económica financiera que muchos afrontan en el mismo inicio de gestión: urgencias en pagos salariales, aguinaldos y muchos compromisos acumulados en diciembre frente a ingresos flacos. O directamente con números en rojo profundo.

Sobre ese escenario, el Gobierno provincial aprobó anticipos de coparticipación por $3.245.000.000, una asistencia destinada a cubrir "desequilibrios financieros transitorios" en varias intendencias que solicitaron auxilio en las primeras semanas de gestión.

El instrumento, formalizado por el Decreto N°2216 y publicado en el Boletín Oficial, se consolida como una herramienta recurrente de coordinación fiscal entre la Provincia y los municipios, pero adquiere esta vez un fuerte contenido político: la mayoría de los pedidos están vinculados al impacto del recambio institucional del 10 de diciembre de 2025, cuando asumieron el gobernador y los nuevos jefes comunales.

Cuentas al límite

El propio Juan Pablo Valdés contextualizó el origen de las tensiones financieras. En recientes declaraciones radiales, el gobernador describió la dinámica crítica de diciembre y enero para las administraciones locales: "Uno se encuentra con sueldos recién pagos, el aguinaldo, el bono y, acto seguido, los sueldos de nuevo". Según explicó, los primeros días de coparticipación luego del cambio de autoridades "son escasos" y activan una cadena de urgencias operativas.

"A mí me pasó de arrancar desde un punto complejo", señaló, apelando a su experiencia como intendente para justificar la asistencia provincial. Y agregó: "El municipio ya tiene un nuevo intendente y hay que ponerse a trabajar… la situación siempre al comienzo es compleja". En esa línea, reconoció que algunos jefes comunales "dijeron la verdad" sobre el estado financiero heredado, admitiendo que la transición no siempre se realiza con información suficiente o procedimientos claros.

El decreto que habilita los adelantos plantea justamente ese puente fiscal: autoriza transferencias que luego serán reintegradas mediante retenciones automáticas de futuras remesas coparticipables.

No se trata entonces de aportes no reintegrables, sino de un esquema de liquidez de corto plazo que apunta a "evitar interrupciones en la prestación de servicios esenciales", pero mantiene la disciplina contable bajo supervisión provincial.

En la práctica, la herramienta se transformó en una válvula de contención ante presupuestos agotados de manera temprana, presiones por recomposición salarial y la obligación de sostener la masa salarial completa en el arranque de la nueva gestión. La Provincia ya había aplicado mecanismos similares en otros ciclos de recambio institucional; esta vez, el mapa de pedidos incluyó comunas que incluso declararon emergencia financiera o hicieron público el deterioro de sus cuentas.

Discusión pendiente

La transferencia de adelantos reabrió, además, el debate sobre la falta de regulación formal en los procesos de transición municipal. Valdés fue explícito al ser consultado por radio sobre el tema: "Sería lo ideal, pero hoy depende del temple de cada intendente saliente y entrante".

La ausencia de marcos obligatorios de traspaso —con inventario de deudas, compromisos y flujos proyectados— deriva, según el mandatario, en escenarios dispares: "Hay algunos que se sientan a hacer la transición; hay otros que no quieren saber nada".

Esa irregularidad institucional introduce un componente político a la cuestión financiera.

La puja electoral, que muchas veces "toma el tinte de batalla", condiciona el arranque administrativo y tensiona la relación entre oficialismo provincial y gobiernos locales, tanto aliados como opositores.

En ese sentido, la asistencia económica funciona también como un gesto de gobernabilidad y de preservación de la prestación de servicios básicos.

El 10 de diciembre —fecha de recambio simultáneo de intendencias y del propio Ejecutivo provincial— opera como punto crítico del calendario: acumula obligaciones, acorta márgenes de decisión y obliga a resolver en horas lo que requiere planificación de muchos meses.

"Todos te vienen al escritorio del intendente y te dicen: ‘¿Qué hacemos?’", graficó Valdés, señalando la inmediatez de las decisiones que deben tomarse sin colchón financiero.

El contexto macroeconómico agrega un escenario adicional: inflación alta, costos salariales crecientes y presupuestos municipales aprobados bajo supuestos que rápidamente quedaron desactualizados.

El auxilio provincial, en ese marco, funciona como estabilizador transitorio, aunque deja abierta la discusión estructural sobre autonomía fiscal municipal, régimen de coparticipación y hasta de reglas de transición.

Con los $3.245 millones en adelantos, la Provincia apuesta a descomprimir el arranque de las gestiones locales sin romper la cadena de responsabilidades financieras.

Fuente: www.diarioepoca.com

 

 

 



COMPARTIR:

Comentarios