5 de octubre de 2015
Esta vez un hombre denuncia a su esposa

La víctima de agresiones verbales, amenazas y lesiones es un electricista que padece “un calvario”. Es la segunda vez que acude a la Policía. Teme por su vida. El año pasado su mujer lo atacó con un cuchillo y fue excluida del hogar. Pero volvió y sigue el drama.

Un hombre denunció por segunda vez en la localidad correntina de Ituzaingó ser víctima de un llamativo caso de “violencia de género” de parte de su esposa, quien lo amenazó de muerte, golpeó e inclusive atacó con un cuchillo. Debido a una serie de episodios recientes, la víctima indicó padecer “un calvario” además de temer por su vida como la de un hijo menor.
De acuerdo a información conocida por diario época, la persona que buscó ayuda ante la Policía es un electricista de 54 años, quien adujo casi no dormir durante las noches ante un latente temor de ser agredido.
La mujer que cometería los actos de violencia doméstica ya tuvo inconvenientes con la Justicia el año pasado, oportunidad en la que el mismo hombre la acusó de correrlo con un cuchillo e inclusive provocarle algunas lesiones.
Ante aquel hecho, las autoridades habían dispuesto una exclusión de hogar para “la maltratadora”. De esa manera, pasó un total de seis meses fuera del domicilio al cual regresó hace aproximadamente un mes con la promesa de que había cambiado y todo iba a mejorar.
La historia entre la pareja comenzó hace 17 años cuando contrajo matrimonio. Producto de esa unión nació un chico que también padecería los constantes problemas familiares entre su padre y madre.
El hombre, quien hace unos días volvió a aparecer en una comisaría de aquella localidad del interior correntino, manifestó estar harto y temeroso de un desenlace trágico.
Según explicó, al regreso de su esposa luego de la restricción al hogar pensó en un futuro de felicidad y bienestar. Mantuvieron un diálogo fluido en el que ella prometió cambios que harían marchar la pareja de forma normal con la premisa de brindar la mejor contención de su hijo.
Sin embargo, la buena relación tuvo un quiebre a las pocas semanas. Empezaron las “discusiones por pavadas” hasta llegar a situaciones un tanto más tensas, señaló el denunciante.
El antecedente del año pasado no culminó en una desgracia sólo de milagro. La mujer, entonces, fue acusada de utilizar un arma blanca con la que llegó a lastimar al esposo.
La primera denuncia e intervención de la Justicia hizo que la mujer pasara diez días detenida, luego de lo cual fue notificada de la exclusión de su casa a la que tampoco podía acercarse a determinada distancia durante el lapso de seis meses.
El electricista, que nuevamente solicitó la intervención de las autoridades, no tuvo reparos en manifestar que sufre daños psicológicos permanentes y que vive sometido a la voluntad de su esposa. Pero, principalmente siente miedo por la integridad del hijo de ambos.
En el marco legal la violencia de género, dicha como tal, no distingue entre sexo masculino o femenino aunque socialmente haya diversas posturas en este sentido.
Las estadísticas dejarían en claro que de cada diez denuncias de violencia de pareja nueve son de parte de mujeres y la restante tiene a un hombre como víctima.
***
Demora de personas sin documentaciones
Varias personas que circulaban en la vía pública en actitud sospechosa, según la Policía, fueron demoradas porque no contaban con documentaciones de identidad.

ALGUNOS DE LOS DEMORADOS Y LUEGO LIBERADOS.
En el marco de procedimientos de prevención, con el control de vehículos e identificación de transeúntes, autoridades de la comisaría Decimoséptima y del Grupo de Respuesta Inmediata Motorizada 4 (GRIM 4) recorrieron los barrios Molina Punta, Nueva Valencia y Sor María Assunta Pittaro.
Como resultado de una planificación, los operativos fueron desarrollados en horario nocturno.
El despliegue de patrulleros y efectivos tuvieron lugar, principalmente, en zonas de paradas de colectivos y comercios de las barriadas.
Tal como ayer lo señaló época, en el marco de estos procedimientos habían detenido a dos adolescentes de 16 y 17 años buscados por el robo a una vivienda y a un kiosco.
La mayoría de los demorados recobró la libertad en poco tiempo, una vez que fueron debidamente identificados y que se haya establecido que no mantenían deudas con la Justicia.
Además, como ya es una constante, incautaron algunos vehículos hasta que sus propietarios presentaron la documentación pertinente.
Fuente:diarioepoca.com