21 de enero de 2014

Unas 100 mil personas pasaron por el Cocomarola en 11 noches

on un total de 11 lunas, cerró el domingo la 24ta. Fiesta Nacional del Chamamé y 10ma. del Mercosur. Ahora comienza el tiempo de balances y los organizadores deberían necesariamente revisar varias cuestiones para evitar un estancamiento de la celebración. Es que por primera vez en mucho tiempo el único crecimiento que experimentó tuvo que ver con la cantidad de días (dos más que el año pasado), mientras que se evidenció un amesetamiento general respecto de la edición 2013

Un seguimiento realizado por El Litoral arrojó que a lo largo de las 11 noches, pasaron por el Cocomarola poco menos de 100 mil personas. El broche de oro fue mixto y resultó sin dudas imponente ya que con los acordes de Km 11, Los de Imaguaré abrieron las puertas al carnaval, la segunda fiesta popular más importante de la provincia. La emoción inundó el Cocomarola el domingo durante la última luna de la 24ta. Fiesta Nacional del Chamamé y 10ma. del Mercosur con Los de Imaguaré, quienes en el cierre de la noche evocaron lo más profundo de la correntinidad expresada en el canto y la música. Aunque en menor medida que el sábado, el público volvió a llenar el anfiteatro que para esta última velada tenía preparadas varias sorpresas.   Números Cabe señalar que este año se anunciaron 12 noches a puro chamamé, pero por cuestiones climáticas finalmente fueron 11, siendo las tres últimas las más convocantes con 15 mil personas el viernes, 18 mil el sábado y 15 mil el domingo. No obstante, hubo cinco jornadas en las que el público apenas superó la mitad de la capacidad del anfiteatro (entre 4 y 6 mil espectadores por noche), y otras tres en que la cifra osciló entre las 10 y las 14 mil personas. La variación en la asistencia pudo ser el resultado de varios factores, en primer lugar hay que decir que hubo lunas donde el escenario “Osvaldo Sosa Cordero” recibió a dos y hasta tres números fuertes (este fue el caso por ejemplo, del último sábado), pero también algunas jornadas estuvieron totalmente desprovistas de artistas convocantes. Además, el hecho de que la fiesta tuviera lugar de corrido durante casi dos semanas redujo la cantidad de tickets cortados debido a las jornadas laborables. El año que viene la celebración popular cumplirá 25 años y estos factores deberían ser tenidos en cuenta al momento de la organización justamente para evitar noches pobres y garantizar unas bodas de plata a todas luces. El escenario “Osvaldo Sosa Cordero” es en cada edición foco de los mayores aplausos debido a las novedades que presenta en materia de infraestructura, pero este no fue el caso. Sucede que quienes participaron de la fiesta en el 2013, se encontraron ahora con la misma escenografía que si bien era imponente no tenía cambios, las mismas pantallas, las mismas luces, las mismas plataformas de baile, todas de última generación, por supuesto, pero sin mayores novedades respecto del año anterior.   Broche de oro La noche del domingo fue larga en el Cocomarola que con una grilla artística interesante se despidió de su mayor fiesta popular hasta el año que viene. La última noche comenzó con los Hermanos Ortíz, precedidos por Cachito y sus Campiriños-Rosita Verrastro. También se presentó Cecilia Benítez, Los Menchos del Chamamé, el grupo alvearense Tupá Noi, Ñamandú, Nendivei, Verón-Palacios, Susy de Pompert. Uno de los números fuertes tuvo que ver con la vuelta de La Nueva Luna que pisó el escenario “Sosa Cordero” por segunda    vez en esta vigésimo cuarta edición, pero esta vez, invitados por Tony Rojas que le devolvió así la gentileza del lunes pasado, cuando el grupo tropical demostró sus conocimientos chamameceros con la participación de varios invitados y entre ellos estuvo este eximio guitarrista surgido del capitalino barrio Laguna Seca. No obstante, el gran cierre fue para Los de Imaguaré y para la presentación del carnaval que comienza el 7 de febrero en el Corsódromo Nolo Alías. Los de Imaguaré tocaron más de una hora llegando a los sentimientos más profundos de la correntinidad, ahondando en la identidad de la sangre guaraní, pero siempre en la hermandad de la argentinidad y el latinoamericanismo. Le agregó emoción al momento la participación de los hijos de Julio Cáceres, Nicolás y Federico, que heredaron la pasión de su padre y líder del grupo. De igual manera contribuyó el tenor Sergio Casco, dándole brillo a la ocasión. La euforia y la emoción alcanzaron los mayores niveles con “Los sueños y las distancias” y “Compadre qué tiene el vino”. Para el final, Los de Imaguaré tocaron una versión instrumental de Kilómetro 11 y fue ingresando al escenario una escuela de samba que le puso al “himno correntino” un fondo de percusión carnavalera. Luego sonó la pista de un popurrí carnavalero y un nutrido grupo de pasistas danzó al ritmo de Momo con su belleza y color. De esta manera el chamamé se despidió hasta el 2015 y abrió la puerta a la segunda gran fiesta correntina: el carnaval.   Fuente:www.ellitoral.com.ar

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