PROVINCIALES
27 de abril de 2026
Corrientes: Entre el dibujo estadístico y el hambre que desborda los comedores
Mientras las publicaciones oficiales intentan instalar una "baja" en los índices de pobreza —utilizando datos del INDEC que contrastan brutalmente con la realidad de los barrios—, la crisis social en Corrientes Capital y el Interior desnuda una verdad inobjetable: la demanda en los comedores se ha duplicado. Bajo un manto de "solidaridad" ciudadana, se intenta suavizar el impacto de un modelo de ajuste que, en localidades como La Cruz, ha llegado al extremo de cerrar comedores municipales y desmantelar secretarías de salud pública. ¿Son datos reales o es una operación de maquillaje frente a la tragedia social?
LOS NÚMEROS DEL DIBUJO vs. LA FILA EN EL BARRIO
Según los datos difundidos recientemente por el diario Norte de Corrientes basándose en el INDEC, la pobreza en la provincia habría bajado del 37,4% al 31,3% en el último semestre. Sin embargo, la propia nota se contradice al relatar la desesperación en los barrios Patono, Santa Marta y Río Paraná.
Si la pobreza bajó, ¿por qué los referentes de los comedores Ebenezer y Los Kunumí denuncian que la mercadería no alcanza y que familias enteras, ancianos y niños, se vuelcan masivamente a buscar un plato de comida? La estadística oficial parece vivir en un termo, mientras la indigencia —que reconocen estancada en niveles altos— es la que realmente camina las calles de nuestra provincia.
EL ESTADO QUE SE RETIRA: EL CASO DE LA CRUZ
Mientras en la Capital se apela a la "donación de mercadería y abrigos" para suplir la ausencia estatal, en el Interior la situación es aún más cínica. En La Cruz, la gestión local de Calos ha pasado de la "asfixia" a la supresión directa:
Cierre de Comedores: En el momento de mayor necesidad, la respuesta municipal fue clausurar los espacios de contención alimentaria.
Salud Pública en el Olvido: El desmantelamiento de la Secretaría de Salud Pública Municipal deja a los sectores más vulnerables sin el primer escalón de asistencia, justo cuando la pobreza "adulterada" golpea con más fuerza.
LA TRAMPA DE LA "SOLIDARIDAD"
La nota de referencia concluye que "con la ayuda de todos se puede socorrer". Este es el eje del discurso de la Restauración Conservadora: trasladar la responsabilidad del Estado (salud, educación y alimentación) al corazón del vecino. Se normaliza que un comedor deba pedir donaciones por Facebook para alimentar a 30 familias porque "la plata no alcanza", mientras se gasta en pauta publicitaria para sostener un relato de bienestar que los números del INDEC intentan legitimar.
REFLEXIÓN FINAL E INTERPELACIÓN:
Nos preguntamos: ¿A quién intentan engañar con una baja en la pobreza cuando los propios merenderos dicen que ya no tienen leche para los chicos? ¿Cómo se sostiene el discurso de "priorizar servicios esenciales" en Corrientes cuando en localidades como La Cruz se cierran las puertas de la salud y la alimentación?
Los datos pueden ser adulterados en una planilla, pero el hambre no se puede dibujar. Estamos ante un esquema donde el Estado se vuelve invisible para el necesitado y omnipresente para el ajuste. ¿Hasta cuándo se podrá tapar la realidad con estadísticas de escritorio mientras la calle grita lo contrario?
