PROVINCIALES
8 de abril de 2026
Corrientes acordó con Nación el pago de una deuda previsional de $40 mil millones: ¿Llegará al bolsillo del jubilado?
En medio de su gira por Buenos Aires, el gobernador Juan Pablo Valdés selló un acuerdo con el Ministerio de Capital Humano para que Nación pague una deuda de $40.000 millones con el IPS correntino. Mientras el mandatario lo califica de "acuerdo histórico", el personal estatal y los jubilados se preguntan si este flujo de fondos frescos servirá para mejorar los haberes de hambre o si terminará licuado en la ingeniería financiera de la provincia.
El gobernador Juan Pablo Valdés firmó este martes un convenio con la ministra de Capital Humano, Sandra Pettovello, que establece la transferencia de $40.000 millones desde ANSES hacia la provincia. El acuerdo contempla el pago en 10 cuotas consecutivas de $4.000 millones cada una, destinadas a saldar la deuda histórica con el Instituto de Previsión Social (IPS).
Para el Gobierno Provincial, esto representa un alivio financiero y una "reivindicación" para los más de 32.000 beneficiarios del sistema. Sin embargo, en un contexto de inflación galopante y salarios estatales que no cubren la canasta básica, la noticia genera más interrogantes que certezas entre los trabajadores activos y pasivos.
¿Reparación histórica o parche financiero?
Valdés aseguró que este dinero garantiza la "sustentabilidad" del sistema, pero la realidad en las calles de Corrientes muestra a jubilados y pensionados peleando contra aumentos de servicios y medicamentos que devoran cualquier ingreso. Con la llegada de estos 4.000 millones mensuales, la excusa del "esfuerzo financiero" de la provincia pierde peso. Es el momento de que la política deje de hablar de sustentabilidad y empiece a hablar de dignidad.
La pregunta de Radio Éxito
Si Nación finalmente reconoce y empieza a pagar lo que debe, ¿cuánto de ese dinero se verá reflejado en la mesa de los correntinos? Mientras los docentes marchan con luminarias y los enfermeros cuentan monedas, los anuncios de miles de millones en los despachos porteños suenan a otra galaxia si no se traducen en una recomposición real de los haberes.
