OPINIÓN
1 de abril de 2026
¿Felices? Pascuas: La casa no está en orden
El portal especializado politicaencorrientes.com publicó una dura columna de opinión firmada por el analista Aguará Popé, donde se desmenuza el contraste entre el marketing del Gobierno provincial y la realidad salarial. El texto analiza la caída del discurso oficial: de prometer una Corrientes "potencia" en Nueva York a festejar como un logro que se pueden pagar los sueldos a fin de mes, mientras los docentes siguen en pie de lucha y las cuentas de la gestión anterior continúan bajo llave.
Por Aguará Popé – Columnista invitado
Corrientes cierra el mes de marzo bajo una neblina de marketing oficial que intenta ocultar una realidad crítica.
Mientras el Gobierno provincial se prepara para el receso de Semana Santa, el balance de los últimos 30 días deja al descubierto una gestión que sobre actúa grandeza en el exterior mientras se muestra incapaz de ordenar las cuentas en casa.
El Espejismo de Manhattan vs. El Cajero Local
El cronograma del oficialismo en marzo parece extraído de una novela de ciencia ficción. El 1 de marzo, el discurso inaugural en la Legislatura nos prometió una Corrientes “Potencia”. Pocos días después, del 9 al 14 de marzo, una delegación se paseaba por la “Argentina Week” en Nueva York, agitando el nombre de Amazon como si el gigante del e-commerce estuviera a la vuelta de la esquina de la calle Junín.
Sin embargo, el aterrizaje fue forzoso. El 30 de marzo, el gran anuncio de gestión fue que “los sueldos están garantizados”. Pasamos de Jeff Bezos a celebrar que se puede pagar la nómina salarial. Una degradación discursiva que evidencia la fragilidad de un modelo que confunde “pagar el sueldo” (una obligación básica) con un “logro de gestión”.
Dos Frentes, un Mismo Hambre La presión en las calles no cede
El conflicto docente hoy tiene una dinámica de pinzas que el oficialismo no logra desactivar: por un lado, los sindicatos tradicionales que resisten el ajuste; por el otro, los autoconvocados que desbordan las estructuras y mantienen el reclamo vivo en cada rincón de la provincia.
A ambos sectores se los intenta estigmatizar como “oposición sin peso”, pero la realidad es matemática: un aumento del 6% es una afrenta cuando la inflación nacional de marzo proyecta quebrar el piso del 3%, impulsada por la suba en combustibles y educación. En Corrientes, “garantizar el sueldo” hoy significa garantizar la pérdida del poder adquisitivo frente a los índices que dicta el país.
La Herencia Familiar: ¿Dónde está la plata?
Aquí reside el nudo político del conflicto. El actual Gobernador parece haber recibido de su hermano —el hoy senador— una provincia mucho menos “saneada” de lo que indicaba el marketing electoral.
La sombra de la duda se posa sobre el manejo de los fondos públicos:
El Crédito de los 200 mil millones: Impulsado desde el Senado por el ex gobernador, se aprobó un endeudamiento fenomenal bajo la promesa de obras y desarrollo.
La gestión saliente no ha presentado las Cuentas de Inversión correspondientes. No hay transparencia sobre en qué se gastó el dinero de los correntinos en los ejercicios anteriores.
¿Cómo se explica que se pida crédito externo pero no se puedan mostrar los libros contables? ¿Cómo se sostiene el relato de “Potencia” cuando el propio Gobernador desliza, entre líneas, que la caja que le dejaron está vacía para enfrentar los reclamos de 2026?
Menos Marketing, Más Realidad
La “casa no está en orden” porque no hay orden posible sin transparencia. El oficialismo subestima a la ciudadanía cuando cree que una foto en la Quinta Avenida compensa la falta de rendición de cuentas y salarios que no llegan a la canasta básica.
En estas Pascuas, mientras los funcionarios descansan bajo el amparo de sus certezas, miles de correntinos —docentes, estatales, trabajadores— pasarán el fin de semana largo haciendo malabares financieros. Ser potencia no es una frase de ocasión en un discurso; es que el esfuerzo de quien trabaja sea respetado con un salario digno y una gestión que no esconda los números.
