PROVINCIALES
8 de abril de 2026
Marcha de las luminarias: Docentes salen a la calle para iluminar la desidia oficial
Mientras el Gobierno Provincial se jacta de gestionar millones en Buenos Aires, la docencia correntina tiene que salir a la calle con velas para que alguien vea su realidad. Este miércoles, la Plaza 25 de Mayo será el escenario de la "Marcha de las Luminarias", una protesta que expone el fracaso de una paritaria del 6% y el castigo de los descuentos por paro. La educación pública en Corrientes está a oscuras y los maestros son los únicos que intentan encender una luz.
El conflicto docente en Corrientes no solo no se apaga, sino que busca nuevas formas de hacerse visible ante un Gobierno que parece haber elegido el silencio como única respuesta. El sector de docentes autoconvocados llamó para hoy a una "Luminaria Docente" a partir de las 19:00 en la Plaza 25 de Mayo de la Capital, una manifestación pacífica donde las velas serán el símbolo de un reclamo que ya no aguanta más parches.
Los puntos de conflicto son claros y calientes: rechazo absoluto al aumento del 6% (que parece una burla frente a la inflación real), exigencia de la devolución del 100% de los días descontados por luchar y la derogación de decretos que ajustan sobre el bolsillo del trabajador. Los docentes piden que la plata vaya al básico y no a esos "pluses" en negro que se terminan licuando antes de llegar al cajero.
El interior provincial en pie de guerra
La bronca no es solo capitalina. En Saladas, la carpa docente en las "Cuatro Bocas" marcó el pulso de la resistencia sobre las rutas 12 y 27. En Mercedes, el ruido de los bocinazos ayer despertó a una ciudad que entiende que si el docente no llega a fin de mes, la educación pública está en peligro. En Bella Vista, la cita es para este viernes en "El Manguito".
¿De qué lado estamos?
Este plan de lucha, que se intensifica, pone a la sociedad frente a una pregunta incómoda: ¿Vamos a seguir mirando para otro lado mientras los que enseñan a nuestros hijos son empujados a la indigencia? La "Luminaria" no es solo una marcha, es el grito de un sector que se cansó de ser el último orejón del tarro en el reparto de la torta provincial. Mientras Valdés busca financiamiento para puertos y obras viales, los guardapolvos blancos siguen esperando la "obra" más importante: un salario digno.
