Viernes 13 de Febrero de 2026

Hoy es Viernes 13 de Febrero de 2026 y son las 23:18 -

22.5°

EL TIEMPO EN LA CRUZ

PROVINCIALES

13 de febrero de 2026

Escándalo en el Carnaval de La Cruz: denuncian arbitrariedad y "reparto a dedo" de recursos

La edición 2026 del Carnaval de nuestra localidad se ve empañada por una grave denuncia de discriminación. Mientras dos comparsas recibieron 25 millones de pesos cada una, a "Los Duendes del Yaguari" solo se le asignaron 10 millones. Además, denuncian que se les prohibió participar del sorteo de ingreso.

La alegría del Carnaval de La Cruz se ha visto opacada en las últimas horas por la salida a la luz de una serie de decisiones que exponen la cara más amarga de la gestión actual: la arbitrariedad y el clasismo institucional. La denuncia pública realizada por el presidente de la comparsa Los Duendes del Yaguari no es solo un reclamo financiero; es la evidencia de un gobierno que parece gobernar de espaldas a los sectores más humildes.

Los números de la desigualdad

La controversia se centra en la distribución de los fondos generados por la explotación de los servicios del corsódromo. Según trascendió, el concesionario privado —cuya adjudicación se habría realizado sin el correspondiente llamado a licitación pública— abonó la suma de 60 millones de pesos.

Sin embargo, el criterio de distribución de ese recurso fue, cuanto menos, cuestionable:

  • Arlequín: $25.000.000

  • Frun Fru: $25.000.000

  • Los Duendes del Yaguari: $10.000.000

Desde nuestra mirada editorial, sostenemos que el criterio debería ser inversamente proporcional: para garantizar una mínima igualdad de competencia, el mayor estímulo estatal debería dirigirse a quienes cuentan con menos recursos propios. Arlequín y Frun Frú están integradas por sectores con mayor solvencia para financiar sus trajes y carros. Por el contrario, Los Duendes representan al pueblo trabajador, informales y precarizados que hacen un esfuerzo heroico para mantener viva nuestra cultura popular.

Sin sorteo y sin transparencia

A la brecha económica se le suma una falta de respeto institucional: la comparsa del sector popular denunció que no se les permitió participar del sorteo para el orden de ingreso. Esta decisión unilateral del gobierno municipal y el concesionario rompe cualquier principio de transparencia y equidad, imponiendo condiciones a una comparsa por sobre las demás.

"Tratar por igual a los que originalmente son distintos es, lisa y llanamente, profundizar la asimetría y ensanchar la desigualdad".

Un modelo de gestión bajo la lupa

Este episodio parece ser el síntoma de un modelo de gestión que elige el silencio antes que la transparencia y las decisiones unilaterales antes que el diálogo. Un orden de prioridades donde el bienestar de la "mesa chica" y los allegados al poder parece estar siempre por encima de las necesidades del pueblo trabajador.

Pese a este escenario de exclusión y elitismo, la comparsa del barrio mantiene en alto su eslogan: "Dignidad y Orgullo". Una bandera que, evidentemente, el dinero no puede comprar y que mañana volverá a brillar en la pasarela, recordándonos que el carnaval pertenece a la gente y no a los despachos.



COMPARTIR:

Comentarios