PROVINCIALES
6 de febrero de 2026
Vignolo advierte que Corrientes dejaría de percibir $65.000 millones por Ganancias y genera dudas sobre la postura de los legisladores ante la Reforma Laboral

El reclamo del ministro Carlos Vignolo por los $65.000 millones que Corrientes dejaría de percibir por Ganancias pone al descubierto las grietas del modelo provincial. Mientras se advierte sobre un agujero fiscal que amenaza con asfixiar aún más a la provincia y a los municipios, surge el interrogante: ¿votarán los legisladores correntinos una reforma laboral perjudicial para los trabajadores a cambio de alivio financiero para una administración que mantiene los salarios provinciales pisados desde hace siete meses?
Las recientes definiciones de Carlos Vignolo, Ministro Secretario General de la Gobernación, han encendido las alarmas al confirmar que la provincia "no está en condiciones de resignar" los fondos de Ganancias. Sin embargo, este planteo abre una serie de contradicciones que venimos señalando desde este medio. El impacto de este posible recorte no es uniforme: el último eslabón de la cadena, el empleado municipal, es quien hoy paga el costo más alto con salarios que, en gran medida, se encuentran por debajo de la línea de indigencia.
Contradicciones y salarios bajo presión
La ambigüedad del Gobierno provincial queda expuesta al contrastar los reclamos hacia Nación con la política interna. Mientras se exige federalismo fiscal, los salarios de los empleados provinciales llevan siete meses "pisados", perdiendo sistemáticamente contra la inflación. Si bien estos últimos logran superar la línea de indigencia —a diferencia de la dramática realidad de los municipales—, la falta de actualización salarial demuestra una decisión política de ajuste sobre el trabajador.
¿Votos por recursos? El dilema de la Reforma Laboral
En este contexto, la mirada se traslada al Congreso Nacional. Medios especializados como La Política Online sugieren que el Gobierno Nacional podría prorrogar la reducción de Ganancias ante el desplome del consumo. La gran duda es qué postura tomarán los legisladores que responden al Ejecutivo provincial: ¿Aceptarán aprobar la Ley de Modernización Laboral como moneda de cambio para recuperar esos fondos?
Es necesario subrayar que dicha reforma sigue siendo altamente perjudicial para la clase trabajadora. Cambiar derechos laborales por oxígeno para las cuentas públicas sería una claudicación ética, especialmente cuando esos fondos no se traducen en una mejora automática para quienes sostienen el día a día de la provincia y sus comunas.
El impacto en el ciudadano de a pie
Como venimos alertando, la falta de claridad y las idas y vueltas entre Corrientes y Buenos Aires terminan afectando al ciudadano común. Si la recaudación sigue en caída libre por la parálisis económica y la provincia no define una defensa real del salario —tanto municipal como provincial—, el "hueco fiscal" lo seguirá tapando el bolsillo del trabajador.
El interrogante persiste: ¿Priorizarán nuestros representantes la caja política o tendrán la determinación de defender los derechos laborales frente a una reforma que solo promete más precariedad?
