PROVINCIALES
22 de mayo de 2026
CORAZONES SOLIDARIOS: La Asociación Alas Grises reparte comida caliente a familiares de internados y personas en situación de calle ante la llegada del frío
Mientras la crisis golpea con fuerza y el "Estado abandonico" se retira de sus funciones más básicas, la solidaridad comunitaria emerge desde el barro para contener la emergencia. Los integrantes de la organización civil Alas Grises comenzaron una campaña a pura trinchera para acercar un plato de cena calentita a quienes pasan la noche a la intemperie fuera de los hospitales de la capital correntina, en plazas públicas y en el refugio Hogar Cristo Roto. La iniciativa, sostenida íntegramente gracias a las donaciones voluntarias de mercadería por parte de los vecinos, demuestra una vez más que el tejido social se sostiene gracias al esfuerzo colectivo de quienes eligen no mirar para otro lado.
Con los primeros fríos intensos de este invierno de 2026, y en medio de una situación económica que golpea con dureza a los sectores más vulnerables, la Asociación Civil Alas Grises puso en marcha una red de asistencia alimentaria. Los voluntarios de esta organización se encargan de cocinar y llevar una porción de comida caliente, por las noches, a los familiares que esperan afuera de los hospitales de la ciudad de Corrientes, a quienes duermen en las plazas públicas y a los que asisten al refugio Cristo Roto, que funciona en la capital de la provincia para cobijar a personas en situación de calle.
Toda esta movida solidaria se realiza de manera transparente y a pulmón, utilizando las mercaderías que la propia gente dona a la sede de la asociación. "El objetivo es asistir a los que más lo necesitan, sobre todo ahora que llega el frío y no tienen un plato de comida" explicaron los voluntarios de la organización. Durante los últimos días, las porciones llegaron a las puertas del Hospital Escuela, al Hospital de Niños y al mencionado refugio.
Una historia de amor que nació en medio del dolor
Más allá de esta asistencia ante el frío, el corazón del trabajo de Alas Grises tiene que ver con el cuidado de los más chicos. Desde hace tres años, este grupo se dedica incansablemente a conseguir donantes de sangre y de plaquetas para los niños con leucemia que se encuentran internados en el servicio de Oncología del Hospital Pediátrico Juan Pablo II. También ayudan a los padres de los pequeños consiguiéndoles elementos de higiene, alimentos y gestionando los pasajes de urgencia cuando los gurises deben ser trasladados a Buenos Aires para realizar tratamientos de alta complejidad.
El fundador y presidente de la organización, Manuel Alejandro Coria (quien es enfermero), relató que la iniciativa nació mientras hacía sus prácticas hospitalarias y vio la desesperación de las familias para conseguir dadores de sangre rápidos. Además, confesó que armar la asociación fue la manera fáctica que encontró para sobrellevar el duelo tras perder a su propio padre. "Eso me ayudó a sanar", comentó.
Desde la asociación agradecieron profundamente el apoyo constante de las doctoras Cornalo y Nieves Cuenca (de la Fundación Mariposas), quienes siempre están presentes para facilitar estos beneficios, así como también a cada vecino solidario que acerca su ayuda. La intención del grupo es continuar con el goteo de comidas calientes la semana que viene, demostrando que cuando el Estado desaparece, el amor al hermano es el único escudo que queda en la trinchera.
