NACIONALES
17 de mayo de 2026
Alerta por el desguace productivo: la industria argentina destruye nueve puestos de trabajo por hora
Un durísimo informe de la consultora Industria y Desarrollo revela el drama estructural que atraviesa el sector manufacturero en el país. Entre 2024 y 2026, el modelo económico actual provocó el cierre de más de 3.000 industrias y la pérdida de más de 100.000 empleos directos e indirectos. La brutal contracción de la actividad no solo pulveriza los puestos formales y de calidad, sino que empuja a los trabajadores a la precarización, sumergiendo a la clase media en lo que los especialistas definen como la "trampa latinoamericana" de la informalidad.
El Pacman de la informalidad y la pérdida de la clase media
La realidad del entramado fabril argentino arroja cifras escalofriantes. El director ejecutivo de Industria y Desarrollo, Diego Coatz, alertó que la caída de la actividad económica ya devino en un goteo constante e insostenible: el sector destruye nueve empleos por hora. En el último año calendario, la sangría alcanzó los 42.000 puestos industriales formales que, al sumarle el empleo indirecto afectado, estira la cifra a casi 75.000 trabajadores en la calle.
Para Coatz, el país está ingresando a pasos agigantados en una regresión estructural profunda. "Argentina está entrando en la trampa latinoamericana, donde el sector informal de la economía, con menos salarios, menos productividad y menores ingresos, se va comiendo como un Pacman al sector formal", graficó el economista. Esta dinámica daña directamente el corazón de la clase media argentina, achicando el único segmento laboral que garantiza derechos, paritarias y estabilidad.
Perspectivas en rojo para el resto de 2026
Los datos macroeconómicos desmitifican cualquier relato de reactivación. La utilización de la capacidad instalada en los talleres y fábricas de todo el país se mantiene por debajo del 60% (apenas un 59,8%), lo que significa que casi la mitad de la maquinaria nacional está paralizada. Aunque en marzo se registró un leve rebote técnico, los números adelantados de abril en sectores clave como el cemento, la industria automotriz y los materiales de construcción anticipan una nueva e inevitable recaída. La proyección oficial para el cierre de 2026 estima una contracción neta del 1,5% de toda la actividad industrial.
El informe detalla que en los últimos dos años y medio bajaron sus persianas de forma definitiva más de 3.000 empresas de producción. Los rubros más castigados son los intensivos en mano de obra —aquellos que sostienen economías regionales y pueblos del interior—, los cuales sufren además las asimetrías de un tipo de cambio poco competitivo y un fuerte encarecimiento de los costos operativos en dólares.
El peligro de la invasión china
A la recesión interna se le suma un frente internacional hostil. El análisis advierte sobre la sobreproducción de potencias como China, que ante los bloqueos y aranceles que le imponen mercados protegidos como Estados Unidos o la Unión Europea, desvía sus excedentes textiles, metalmecánicos y tecnológicos hacia América Latina a "precios de remate". Sin políticas claras de defensa de la producción nacional frente al contrabando y la competencia desleal, la industria argentina —a pesar de su histórica resiliencia— queda expuesta a un daño irreversible que continuará precarizando el mercado laboral durante el próximo año y medio.
