PROVINCIALES
9 de abril de 2026
Máxima tensión en Goya: Amenaza de tiroteo en la escuela Pinaroli
Un mensaje intimidante hallado en un banco, que advertía: "Voy a salir del baño y los voy a matar", desató un operativo policial y una investigación penal. Más del 50% de los alumnos faltó a clases por temor, en una ciudad sacudida por una ola de amenazas que ya afectó a otros tres colegios. Fabián de Luca analiza este fenómeno de violencia que pone en jaque la seguridad educativa en la región.
El mensaje del miedo
Lo que empezó como una inscripción en un banco de madera terminó en una causa penal. "El día 09/04 cuídense, habrá un tiroteo a las 8 en punto", rezaba la amenaza en la Escuela Técnica "Arq. Francisco Pinaroli". La crudeza del mensaje, que incluía la promesa de una matanza al salir del baño, obligó a la rectoría a radicar la denuncia de inmediato en la Comisaría de la Mujer y el Niño.
Aulas vacías y custodia policial
La respuesta de los padres fue contundente: el miedo le ganó a la rutina. Este jueves, más de la mitad de la matrícula no asistió al establecimiento. A pesar de la presencia de peritos calígrafos y la custodia policial permanente, la confianza de la comunidad educativa está quebrada. ¿Es una broma de mal gusto o un aviso real? Esa es la pregunta que hoy desvela a Goya.
Un efecto contagio preocupante
Lo de la Pinaroli no es un hecho aislado. Se suma a una seguidilla de amenazas de bomba e intimidaciones que ya sufrieron el Colegio Santa Teresa (donde alguien amenazó con inmolarse), La Rotonda y el Sagrado Corazón. Goya se ha convertido en el epicentro de un fenómeno de violencia escolar que requiere una intervención urgente de los supervisores y del Ministerio de Educación.
Cuando un chico escribe que va a matar a sus compañeros, algo falló mucho antes del mensaje. La seguridad policial es un parche necesario, pero el fondo de la cuestión es el estado de salud mental y el clima de violencia que se filtra en nuestras instituciones. No podemos naturalizar que ir a la escuela sea un acto de riesgo.
