Roberto Di Sandro
rdisandro@cronica.com.ar

Un panorama distinto en nuestra sección de hoy. La inquietud general reina en el país por las dificultades económicas y sociales que crecen cada vez más. Reuniones, concentraciones, reclamos y “altos tonos de voz”, de todo tipo, resuenan en diferentes campos de la vida nacional. Por eso destacamos algo, seguramente lo desmentirán o no dirán nada, acerca de un llamado telefónico de China al gabinete nacional. Macri, que volverá el martes, pidió “esclarecer el panorama sindical que está agitado para poder hablar con la nueva CGT”. Palabras más o palabras menos, es lo que recogió este diario, que siempre revolotea cerca de las fuentes informativas.

El viernes una Marcha Federal bastante voluminosa envolvió a la Plaza de Mayo. Llegaron de todos los confines del país. No tenía carácter político. Algunos la convirtieron en eso para beneficio propio. La mayoría lo rechazó. Aparecieron rostros que el sábado anterior habían convocado a un sector K y nadie fue.

En cambio, en la manifestación del viernes los trabajadores de las dos CTA, pero también incluyendo a “perfiles” de las tres CGT ahora unidas en un triunvirato, dijeron presente. Esto inquieta al gobierno y a todos. Por la vibración del acto en la plaza histórica, se viene un gran paro general. Por las negociaciones del nuevo cuerpo tripartito que conforma a la Central del Trabajo, se guarda un equilibrio en arremeter con un paro. Pero el fantasma existe. Una voz le dijo a “Crónica” que “estamos hablando, negociando, dialogando, esperemos vernos con el Presidente”. “Crónica” insistió: “¿Cuándo?”. La respuesta fue “a mitad de la semana que viene”. Ahora, un relato sobre otros aspectos de lo que ocurre.

Sin presiones

Los tres sindicalistas que conducen el triunvirato cegetista: Héctor Daer (Sanidad), Carlos Acuña (estaciones de servicio) y Juan Carlos Schmid (dragado y balizamiento) se sentaron frente a Jorge Triaca hijo en el Ministerio de Trabajo. Algunos recordaron al padre del ministro: “Siempre fue dialoguista”, le dijeron.

Así fue. El que escribe le hizo innumerables reportajes. Ameno y claro, nunca le dijo que no a la prensa. Seguimos. De todo el encuentro, extrajimos: inflación (incontenible); desocupación (no la paran); inseguridad (peor que nunca); ganancias (solución ya), jubilados (aumento ya), otras alternativas y subrayaron oficialmente paritarias. Aquí nos detenemos. Según la oreja grande del cronista, sin dar nombres, los del gobierno pidieron “nada de excesos”. Más: “No pasarse de cierto límite (menos del 30 por ciento)”. Respuesta sería y masticando: “Nada de presiones. Sólo diálogo, entendimiento, negociaciones. Nada de techos”. Un murmullo repetido: “Hay una inflación impresionante y los bolsillos del trabajador están vacíos”. Más palabras, pero términos convincentes: “Negociar con criterio, pero con decisiones que solucionen las necesidades del trabajador”. De lo extraído del encuentro, surge una constante: “Hablar con el Presidente”. Hay más.

Aceptando con reparos

Juan Perón, que sabía bastante de temas laborales, decía que cuando se crean comisiones, las cosas no terminan nunca y nunca hay decisiones. Los tiempos cambiaron y últimamente aparecen estas creaciones. A veces bien, a veces mal. Ahora, en el primer contacto, se aceptó la formación de cuatro comisiones.

Los muchachos del overol no están muy convencidos “pero bueno”, dijo uno. Tiene un objetivo: la productividad, cobertura de la salud y atención: buscar fuentes de trabajo para terminar con la desocupación. Algo más: basta de planes trabajar. Se escuchó una voz altisonante de todos: “Crear fuentes de trabajo. Trabajos dignos, no precarizados”. Alguien fue más allá: “Si sacan los planes trabajar o los subsidios, ocurridos en los últimos doce años, la desocupación sería impresionante. “Sólo nombramientos estatales se hicieron. El gran silencio advertido dejó paso a la famosa frase: “El que calla otorga”. Una breve mención. Estuvo presente un conocedor profundo de estrategias laborales y dirigente de verdadera trayectoria: José Luis Lingieri.

Seguridad garantizada

Patricia Bullrich y el secretario de Seguridad, Eugenio Burzaco, acudieron a la Rosada y recorrieron todos los recovecos. Las amenazas de bombas son casi constantes. Muchos años atrás, cuando arreciaba el terrorismo, los habitantes de la Rosada debieron abandonar sus sectores para permitir el control. Ahora estos llamados se reiteran, generando, sin duda, temores. Por eso, el protocolo de seguridad crece. Allí se ve movimiento de la policía de la comisaría de la Rosada, que se moviliza con equilibrio, conocimiento y dentro de un muy buen trato, como siempre. El Presidente confesó que se siente sumamente tranquilo y, ahora, más todavía, porque llega a la sede del poder en una camioneta blindada a la espera del auto propiamente dicho. La seguridad es cada vez más estricta. Alrededor del edificio también los controles aumentaron. Mejor prevenir que curar.

Breves y sabrosas

Este bloque ya es receptor de innumerables mensajes. Participar enriquece. Nosotros, agradecidos. A la tarea: A) Hace unos días Macri habló de la lucha contra el narcotráfico. En ese plan está contenido el combate directo contra ciertos grupos terroristas que se aproximan de otras latitudes -o ya están en nuestro territorio- para crear el caos. En su discurso, Macri no habló de terrorismo pero un ítem lo menciona. Más aún, en declaraciones a la prensa Sergio Massa, que asistió al cónclave convocado por el Presidente, mencionó los dos puntos que se combaten: “Narcotráfico y terrorismo”. B) Aún cuando faltan resortes informativos o contacto con el Presidente, la libertad para trabajar periodísticamente es amplia y la circulación también. Un agregado: están llegando las sillas que pedimos. La dirección de Prensa escuchó y comenzó a cumplir. Bien. C) En Diagonal Norte, frente a la Catedral hay una sucursal del Banco Ciudad. Parece que se olvidan de los clientes.

Hay trámites que no terminan nunca como también las colas. Lo peor es que no hay baños habilitados y los ancianos tienen muchos problemas. Los insultos proliferan. A don Horacio Rodríguez Larreta, que siempre tiene una sonrisa en sus labios, le piden que se acerque. Si ve el caso, seguro, va a dejar de sonreír. D) No nos dejen sin mate. El Ministerio de Agricultura ya no fijará el precio del producto. Lo hará el Instituto Nacional de la Yerba Mate, de acuerdo con un convenio firmado. Que no sea tan cara. Hasta dentro de siete días.