Por Fernando Vázquez
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El cadáver salvajemente baleado en la cabeza de un joven, de alrededor de 25 años, apareció abandonado en un descampado y las autoridades consideran que el tremendo asesinato se hallaría vinculado a la venta de drogas.

El cruento suceso se registró en la localidad bonaerense de Florencio Varela y los pesquisas policiales tratan ahora de averiguar el paradero de los responsables del tremendo crimen.

Los voceros de los tribunales de Quilmes revelaron que el macabro hallazgo se produjo a las 23.10 del domingo pasado, cuando los integrantes de la comisaría 2ª de Florencio Varela recibieron una denuncia al número telefónico de emergencias 911, que hacía referencia a una persona fallecida en un terreno baldío utilizado habitualmente por los habitantes de esa zona como canchita de fútbol, situado en el cruce del arroyo las Piedras y la calles 532, en el asentamiento denominado Villa Argentina.

De inmediato, los miembros de la seccional arribaron a la citada esquina, donde localizaron el cuerpo sin vida de un individuo, de aproximadamente 25 años, que presentaba un certero impacto de arma de fuego en la región craneana.

Trascendió que los uniformados, con la intención de retirar al muerto de la villa de emergencia, tuvieron que cargar a pulso 500 metros el cadáver, ya que no podían ingresar al terreno mediante la utilización de los patrulleros, a raíz de las pésimas condiciones de los pasillos.

Momentos después, el occiso fue trasladado hasta la Morgue Judicial, que está instalada en el cementerio de Ezpeleta, en el partido de Quilmes, en el sur del conurbano provincial.

Testimonios

Según manifestaron los informantes, los servidores públicos de la comisaría hablaron con diferentes vecinos del asentamiento, quienes, por miedo a sufrir represalias, apenas les dijeron que escucharon una detonación de arma de fuego, procedente del terreno baldío.

Con respecto a los móviles del asesinato, los policías, en base a una serie de datos obtenidos en la villa, consideran que los forajidos estarían relacionados a la comercialización de estupefacientes en el barrio.

Intervino en la causa, que fue caratulada "Homicidio", la doctora Gisela Olszaniecki, fiscal en turno de la Unidad Funcional Nº 4, de Florencio Varela, dependiente del departamento judicial de Quilmes.