NACIONALES
2 de marzo de 2026
Impunidad de ayer para el saqueo de hoy: el gobierno prepara el indulto a los genocidas como el sello distintivo de su gestión
La máscara de la "libertad" se cae para mostrar su verdadera cara: la de la impunidad. El avance del Poder Ejecutivo hacia un posible indulto a los genocidas para este 24 de marzo no es un hecho aislado, sino la esencia misma de un modelo que no cierra sin el aval de la fuerza. Tras el escándalo de las visitas de diputados libertarios a Alfredo Astiz en Ezeiza, la administración de Milei se prepara para romper el pacto democrático de los argentinos.
Los Hechos: El Gobierno Nacional, a través de sus principales referentes ideológicos y legislativos, ha reactivado la agenda sobre los detenidos por delitos de lesa humanidad. El antecedente inmediato fue la visita de una comitiva de diputados oficialistas al penal de Ezeiza para entrevistarse con Alfredo Astiz, condenado a prisión perpetua por secuestros, torturas y desapariciones.
El Factor Político: Aunque desde el Ejecutivo intentaron catalogar el encuentro como un "error", la coordinación de sectores que responden a Agustín Laje y el "Tata" Yofre indica un plan sistemático para instalar la revisión de las condenas. La fecha que se baraja en la mesa chica para una medida de gracia o un "perdón administrativo" es el 24 de marzo, coincidiendo con el 50° aniversario (o proximidad) del inicio de la última dictadura.
Los Datos Duros: ¿Es posible el indulto? Juristas y organismos internacionales advierten que la figura del indulto para genocidas choca contra tres muros legales infranqueables:
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Jurisprudencia de la CSJN (Fallo Mazzeo): La Corte Suprema de Justicia de la Nación ya sentenció que los delitos de lesa humanidad son imprescriptibles e inindultables. Este fallo anuló los indultos de Carlos Menem de la década del 90.
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Tratados Internacionales: El Estatuto de Roma y la Convención Americana sobre Derechos Humanos (con rango constitucional en Argentina) prohíben medidas de amnistía o perdón que impidan la investigación y sanción de crímenes contra la humanidad.
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Inspección de Organismos: La CIDH (Comisión Interamericana de Derechos Humanos) mantiene una vigilancia estricta sobre las condiciones de detención y el cumplimiento de penas de los represores argentinos, considerando que cualquier beneficio excesivo equivale a impunidad.
El Escenario Social: El intento de avanzar con esta agenda ocurre en un contexto de deterioro de los indicadores sociales. Mientras se discute el estatus legal de los genocidas, los salarios y jubilaciones registran una pérdida de poder adquisitivo que, en sectores como el docente y el pasivo, supera el 20% en términos reales solo en el último bimestre.
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