Viernes 23 de Febrero de 2024

Hoy es Viernes 23 de Febrero de 2024 y son las 04:21 -

24.8°

EL TIEMPO EN LA CRUZ

NACIONALES

21 de diciembre de 2012

Cóctel de saqueos y gendarmes en Bariloche

Grupos de jóvenes encapuchados asaltaron media docena de supermercados y se llevaron todo tipo de artículos, principalmente electrodomésticos. Tras la difusión de la noticia, hubo algunas réplicas en Rosario y Campana.

 

Después de los saqueos a supermercados que arrancaron por la mañana en El Alto de la periferia de Bariloche y se extendieron con distinta suerte a otros sectores de la ciudad rionegrina, el intendente Omar Goye participaba ayer por la noche de una reunión del Comité de Crisis local para diseñar –con la llegada de 400 gendarmes que envió el gobierno nacional y 250 policías de la provincia Río Negro– un plan de contingencia que le permita contener “algunos focos” en las zonas más complicadas de la ciudad donde persistían intentos de asaltar otros comercios. Al menos media docena de supermercados –ChangoMas, Diarco, La Anónima y cuatro sucursales de la cadena local El Todo– fueron saqueados por grupos violentos, conformado por mayoría de jóvenes encapuchados, que se llevaron electrodomésticos, ropa, bebidas y en menor medida alimentos. Luego se enfrentaron con piedras a la escasa policía de la ciudad, que intentó persuadir a los saqueadores y en algunos casos lograron contenerlos con elementos rudimentarios, agua, gases y finalmente balas de goma. El gobernador provincial Alberto Weretilneck, funcionarios provinciales y municipales les adjudicaron la “preparación estratégica” de los saqueos a “grupos políticos violentos y anárquicos” de la ciudad. Avanzada la noche, también hubo saqueos en las ciudades de Rosario y Campana y algunos conatos en Quilmes, al sur del conurbano bonaerense (ver aparte).

Goye, que estaba en Buenos Aires realizando gestiones para su municipio, regresó a Bariloche pasadas las 22 para encabezar la reunión del Comité de Crisis que definiría un plan de contingencia para mantener la calma en la ciudad durante la noche. Ya había llegado parte del gabinete de la provincia de Río Negro, pero todos estaban pendientes del arribo de los dos aviones Hércules en el que se trasladarían los 400 gendarmes enviados por el gobierno nacional, además de la llegada parcial de los 250 policías rionegrinos que arribarían desde la ciudad de Viedma y la zona del Alto Valle. Refuerzos fundamentales para contener nuevos intentos de asaltos a comercios que persistían aún en El Alto de la periferia de Bariloche. Hasta esa hora, unos siete policías habían sido atendidos en el hospital municipal con distintos tipos de contusiones, aunque ninguna que revista gravedad, mientras se informaba de algunas detenciones.

Todo empezó cerca de las 10 de la mañana, cuando un grupo de entre 40 o 50 personas –con mayoría de jóvenes y adolescentes que procuraban cubrirse sus rostros, incluso con pasamontañas– irrumpieron a los piedrazos y con inusual violencia en el supermercado ChangoMas, ubicado sobre la ruta provincial 40 y a unas 20 cuadras del Centro Cívico de la ciudad. Después de romper parte de las instalaciones, los saqueadores emprendieron la huida llevando en los changuitos enormes televisores LCD, LED y plasmas, equipos de audio, electrodomésticos y ropa, además de bebidas en medio de escasos alimentos y pañales.

Un grupo de policías llegó al lugar, resguardó a los clientes que todavía se refugiaban en un sector e intentó formar una barrera entre el supermercado y los saqueadores, que se enfrentaron a piedrazos con los miembros de las fuerzas de seguridad. Casi sin elementos represivos, la policía se defendió también a los piedrazos, con los elementos contundentes que había en el propio local comercial (incluidos palos de hockey) y lanzando agua con las mangueras contra incendio del supermercado.

Ante la escasa presencia policial, los saqueadores se envalentonaron. Volvieron a la carga con piedras y hasta lograron volver a ingresar al ChangoMas por accesos laterales, mientras volcaban los coches que había en la playa de estacionamiento, algunos de los cuales fueron quemados. Sólo la llegada de refuerzos policiales, munidos de gases lacrimógenos y disparos de balas de goma logró contener la embestida de los asaltantes.

Pero pasado el mediodía, otros grupos de saqueadores asaltaron otros supermercados de la periferia de la ciudad. Una sucursal de Diarco, un depósito de La Anónima y cuatro sucursales de la cadena local El Todo fueron arrasadas, aunque en esos súper sólo se venden comestibles. A esa altura de la jornada caliente, algunos llegaban hasta con vehículos para cargar lo que se habían llevado en los changos repletos. “Algunos de hasta alta gama”, describían los testigos y clientes que fueron sorprendidos por los saqueos cuando hacían sus compras diarias.

Hubo saqueadores que también marcharon hasta el centro de la ciudad en busca de otras sucursales de grandes cadenas de supermercado. Pero la noticia de lo que había sucedido en El Alto corrió rápidamente: el gremio de los empleados de comercio, junto a supermercadistas y comerciantes, ya habían decidido cerrar sus locales. Sólo los pocos que todavía se mantenían abiertos reclamaban protección policial. El cierre de los comercios se extendería hasta hoy, con la presencia de los empleados en el lugar hasta constatar que tendrán las garantías suficientes como para volver a subir las persianas.

Con el correr de las horas, varios focos de violencia se mantenían en El Alto, donde comercios chicos de las principales arterias de la zona también habían sufrido la rotura de vidrieras y fueron saqueados. La policía había detectado otros movimientos sospechosos de vehículos que merodeaban supermercados que ya habían cerrado. Aunque la policía local estaba totalmente desbordada. La llegada y el rápido desplazamiento de los gendarmes y policías provinciales, suponían en la gobernación, podía garantizar una noche más calma en Bariloche.

Fuente: www.pagina12.com.ar



COMPARTIR:

Comentarios