25 de junio de 2015

Pedofilia: comenzó el juicio a un cura acusado de abusar de una niña de 8 años

Los abusos ocurrieron desde diciembre de 2008 hasta junio de 2009. La menor fue precisa en su declaración y hasta dibujó con exactitud los diferentes actos sexuales.El sacerdote asistía con frecuencia a su casa, ya que logró una relación de amistad con la madre y en su ausencia la sometía. El imputado está en libertad y dice ser inocente.

Inició ayer el juicio a un sacerdote acusado de abusar sexualmente y corromper a una niña de 8 años en un hecho ocurrido en 2009 en la capital correntina.
El debate se realiza en el Tribunal Oral Penal Nº 2 de Corrientes. El imputado,  que se desempeñaba como cura en la  iglesia Nuestra Señora del Perpetuo Socorro, se encuentra en libertad.
Ayer a la mañana en el comienzo del proceso, los abogados defensores plantearon una serie de nulidades. Cuestionaron el requerimiento de elevación a juicio de la causa y la recopilación de algunas pruebas, pero el pedido fue rechazado por el Tribunal.
Por su parte el fiscal Gustavo Schmitt, amplió la acusación al considerar que el delito que cometió el sacerdote es más grave que el de corrupción de menores. 
El representante del Ministerio Público pidió que se lo juzgue por el delito de abuso sexual gravemente ultrajante por participación de un religioso, que contempla una pena de entre 8 a 20 años de prisión.
El Tribunal compuesto por los jueces Juan José Cochia,  María Elisa Morilla y Ariel Azcona, decidió pasar a un cuarto intermedio hasta el 3 de julio.
Llamativamente, la madre de la víctima no asistió al juicio. No pudo ser notificada debido a que se cambió de domicilio.

La causa
De acuerdo con la pesquisa, la menor, que hoy tiene 14 años, fue abusada desde diciembre de 2008 hasta junio de 2009, hasta que decidió contarle a su madre lo ocurrido.
Ambas estaban mirando la televisión y vieron una escena subida de tono.  La mujer rápidamente cambió de canal y le explicó que los niños no deben hacer eso. La enseñanza le permitió a la niña contarle la pesadilla que padecía desde hace tiempo en manos del cura.
El sacerdote se había hecho amigo de la mujer y comenzó a visitarla en su domicilio con frecuencia para darle contención moral, ya que ella se había divorciado.
De la investigación, surgió que en su primera visita, el sacerdote se ofreció a cocinarle ravioles. Disfrutaron del almuerzo y en forma de agradecimiento, la mujer decidió salir a comprar helado para el postre, y lo dejó al cuidado de su hija. Fue allí que el acusado abusó por primera vez a la víctima.
Los abusos se fueron intensificando con el tiempo. Por su habilidad de persuasión logró convencer a la menor de que no contara nada de lo que hacían juntos.
Su perversión avanzó con distintos juegos sexuales que culminaron cuando la víctima le confesó a su madre lo que hacían, ya que ella desconocía la gravedad de los  hechos.
Como primera medida, la mujer envió a su hija a un psicólogo. Eso fue en junio de 2009. Pudieron determinar que la menor no mentía y le aconsejaron que haga la denuncia. Un mes después radicaron la denuncia y estalló el escándalo.
La pequeña debió declarar en Cámara Gesell, y su testimonio fue preciso. Incluso dibujó a la perfección los distintos actos sexuales a la que fue sometida.
Recién en el 2012, el sacerdote fue expulsado de la Iglesia Católica por pedófilo. Pese a la gravedad del caso, el imputado continúa en libertad.

Fuente:www.ellitoral.com.ar

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