7 de febrero de 2014

Crece la polémica por los bonos de Colombi y varias provincias ya recortan sus gastos

El gobernador de Chaco, Carlos Bacileff Ivanoff, salió a criticar a Colombi por el anuncio de la emisión de bonos. “Son pavadas”, desdeñó. Desde Córdoba, De la Sota apoyó a Ricardo y le exigió a la Nación más diálogo. Capitanich alertó sobre otorgar subas salariales con “imprudencia”.

La insistencia del gobernador Ricardo Colombi sobre la posibilidad de emitir cuasimonedas ante “la falta de soluciones por parte del Gobierno nacional para Corrientes”, repercutió en todo el país y cosechó más críticas que adeptos, al menos públicamente. En el mismo sentido, varias provincias han iniciado una serie de ajustes y el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, alertó sobre aumentos salariales que “generen imprudencia fiscal” . El gobernador del Chaco, Carlos Bacileff Ivanoff, salió al cruce de las declaraciones de Colombi y  se dirigió con duros conceptos ante la posibilidad de emitir bonos para cancelar deudas. “Si uno del Borda dice pavadas, yo no puedo venir acá a decir pavadas también”, dijo sobre los dichos de su par correntino acerca de las cuasimonedas. “Quiero llevar tranquilidad con la situación financiera de la provincia”, subrayó, y descartó de plano toda versión surgida sobre la emisión de bonos. “La situación financiera del Chaco es de total normalidad. El contexto está controlado y cumplimos con los pagos del Estado”, afirmó. El gobernador de Córdoba, José Manuel De la Sota, en tanto, salió en apoyo a Ricardo. “Hay dos cosas que se están sumando en el país, por un lado la creciente inflación, por el otro lado el desfinanciamiento de las provincias.  Lo escuchaba a mi querido amigo, el gobernador de Corrientes, que decía otra vez que si el Gobierno nacional no atiende los reclamos de esa provincia, ellos están a un tris de pasar a tener cuasimonedas, a los bonos”, dijo. “Hay un malhumor creciente, hay que darse cuenta, hay que tener la temperatura de la sociedad, y todos le tenemos que poner paños de agua fría, pero el Gobierno tiene que dialogar”, agregó.  En tanto, varias provincias comenzaron a realizar ajustes. En Mendoza, el gobernador Francisco Pérez anunció el congelamiento de su sueldo y de funcionarios del Ejecutivo. Otro mandatario kirchnerista, Alberto Weretilneck, anunciaría un paquete de medidas para reducir el gasto: achique de la planta de funcionarios a la mitad y la baja del 15% de sus sueldos junto con una reestructuración presupuestaria con la quita de un 25% en todas las áreas (sobre todo en la obra pública), excepto en la masa salarial de los estatales. También la gobernadora de Catamarca, Lucía Corpacci, dispuso un paquete de medidas de ajuste del gasto provincial, entre ellas, el congelamiento de los salarios de todos los ministros y secretarios de Estado; un  un pedido para que se achique la cantidad de cargos políticos y dispuso un tope en la utilización de los teléfonos corporativos. Además, el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, envió ayer un categórico mensaje a los gobernadores al advertir que aquellos que “propicien aumentos” salariales sin establecer con exactitud el estado de las cuentas provinciales y la “capacidad de financiamiento”, incurrirán en un “acto de imprudencia desde el punto de vista fiscal”. Capitanich sostuvo que desde el Gobierno “vamos a ir observando” el desarrollo de las negociaciones paritarias en cada uno de los sectores semana a semana y volvió a apelar a la “responsabilidad social de empresarios y trabajadores” en esta cuestión.   Fuente:www.ellitoral.com.ar

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