NACIONALES
14 de mayo de 2026
El drama de la tarjeta de crédito: Usar el plástico para comer, la antesala de la morosidad
El economista Ismael Bermúdez advirtió que las familias argentinas han entrado en un círculo vicioso de endeudamiento para cubrir necesidades básicas. Con una inflación anual que no bajará del 30% y sueldos pisados, la refinanciación se convierte en una trampa de tasas elevadas que asfixia el consumo y la salud financiera de los hogares.
La crisis económica ha mutado en una crisis de sostenibilidad diaria. Según el análisis de Ismael Bermúdez, el dato más alarmante de la morosidad actual es su origen: la alimentación. Ya no se financia el televisor o el electrodoméstico; la tarjeta de crédito se utiliza para pagar el supermercado.
"La gente cree que soluciona el problema en el momento, pero se compra un problema enorme para el futuro inmediato", señaló Bermúdez respecto a las refinanciaciones con tasas usurarias. En un contexto donde el Gobierno Nacional mantiene un fuerte sesgo contra la recomposición salarial, la capacidad de pago de las familias se ha quebrado.
Fragilidad económica, fragilidad social
La inflación puede "desacelerar" en los papeles, pero si la gente tiene que pedir un préstamo para comprar carne a $13.000, la economía real está rota.
Bermúdez es categórico: la inflación de 2026 no bajará del 30%, un desvío enorme frente al relato oficial. Para Corrientes, esto es dinamita: con 12 despidos diarios en el comercio y el "anuncio del anuncio" salarial de Valdés que todavía no llega, la morosidad no es una elección, es la última frontera antes de la indigencia. Cuando se recortan programas sociales y asistencia por discapacidad, la fragilidad económica se transforma, inevitablemente, en una crisis social que ya golpea nuestras puertas.
