NACIONALES
28 de abril de 2026
El derrumbe del consumo: Marzo marcó la peor caída en 15 meses y expone la licuación salarial
Las góndolas no mienten: el consumo masivo se desplomó un 5,1% en marzo, registrando su peor desempeño en más de un año. El fenómeno, que afecta tanto a grandes cadenas como a comercios de cercanía, revela una crisis profunda donde incluso las categorías esenciales —alimentos e higiene— muestran retrocesos alarmantes. Con salarios que pierden sistemáticamente contra la inflación y un Salario Mínimo que se ubica entre los más bajos de la región, el "ajuste" ha dejado de ser una abstracción macroeconómica para convertirse en el vaciamiento del plato de comida de los argentinos.
LAS CIFRAS DE LA RECESIÓN
Según el último informe de la consultora Scentia, marzo consolidó tres meses consecutivos de indicadores en rojo. El desplome fue especialmente violento en las grandes cadenas de supermercados, con una caída del 7%, mientras que los autoservicios y negocios de barrio registraron una baja del 5,1%.
En el acumulado del primer trimestre de 2026, la contracción del consumo masivo ya alcanza el 5,4%. Estos datos confirman una tendencia que el discurso oficial intenta minimizar: el enfriamiento de la economía es real y está golpeando el corazón de la demanda interna.
RUBROS CRÍTICOS: CUANDO NO ALCANZA PARA LO BÁSICO
Lo más preocupante del reporte es el desglose por categorías. El ajuste ya no es sobre lo "prescindible", sino sobre lo elemental para el funcionamiento de un hogar:
Limpieza de ropa y hogar: -12%
Perecederos (frescos): -9,7%
Desayuno y merienda: -8,2%
Alimentación en general: -4,1%
La caída en productos de limpieza y alimentos frescos indica que las familias están reorganizando sus prioridades al extremo, eliminando consumos básicos o degradando la calidad de su dieta.
EL SALARIO COMO VARIABLE DE AJUSTE
Detrás de la caída del consumo aparece la erosión del poder adquisitivo. Durante el primer trimestre, los acuerdos paritarios quedaron sistemáticamente por debajo del Índice de Precios al Consumidor (IPC). En marzo, mientras los precios subieron un 3,4%, los incrementos nominales apenas rondaron el 2,3%.
A esto se suma la situación del Salario Mínimo, Vital y Móvil, que en marzo se ubicó en $352.400, acumulando una caída real cercana al 39% desde finales de 2023. Hoy, el ingreso mínimo en Argentina solo supera a los de economías en crisis terminal como Cuba o Venezuela, consolidando un proceso de pauperización del trabajador registrado.
REFLEXIÓN FINAL E INTERPELACIÓN:
¿Cómo se sostiene la narrativa de un país que "está saneando sus cuentas" si su población ya no puede comprar el detergente para los platos o la leche para el desayuno? El superávit fiscal, que tanto festejan en los despachos de Buenos Aires, se está financiando con el hambre y la falta de higiene de las mayorías.
En Corrientes, donde la pobreza se maquilla en las planillas oficiales, la realidad de las góndolas en nuestros barrios es la única estadística que vale. ¿Es este el camino a la libertad o es el diseño de una sociedad donde el consumo sea un privilegio para pocos? Si los precios siguen subiendo por el ascensor y los sueldos por la escalera, ¿cuál es el límite del "aguante" antes de que el mercado interno termine de desaparecer?
