PROVINCIALES
14 de abril de 2026
Detuvieron al presunto autor del brutal ataque al niño de 12 años en Mercedes
Tras la indignación social que generó la agresión a un menor de 12 años durante el Viernes Santo, la Policía de Corrientes detuvo anoche al principal sospechoso en la ciudad de Mercedes. La víctima, identificada como Matías, sufrió fractura y hundimiento de cráneo tras ser atacado con un ladrillazo y un "cinto de piñón" en un presunto intento de robo. Mientras el niño se recupera de una cirugía que requirió más de 50 puntos de sutura, su familia exige que el peso de la ley caiga sobre los responsables y denuncia el clima de miedo que se vive en el barrio San Martín.
El operativo y la detención
El procedimiento policial se concretó en las últimas horas del lunes, bajo una orden judicial ejecutada por efectivos de la Comisaría 2ª de Mercedes. El arresto del principal implicado responde a la investigación iniciada tras el violento episodio ocurrido el pasado Viernes Santo, cuando Matías y su hermano de 16 años fueron emboscados al salir de un kiosco.
Crónica de un ataque demencial
Aquel viernes, los hermanos se dirigían a realizar un mandado cotidiano. Tras comprar un paquete de azúcar, fueron interceptados por al menos dos sujetos que, con la intención de sustraerles la motocicleta, le arrojaron un ladrillazo al conductor. Al caer al suelo, el pequeño de 12 años fue el blanco de una saña incomprensible: lo golpearon repetidamente en la cabeza con un cinto de cadena de transmisión (piñón), provocándole lesiones óseas y cortes profundos.
Matías debió ser derivado de urgencia a la capital provincial para una intervención quirúrgica compleja debido al hundimiento de cráneo. Actualmente, se encuentra en etapa de recuperación, aunque con controles médicos permanentes y la marca de 50 puntos de sutura en su cabeza.
El reclamo de una madre y el miedo en el barrio
Marina, la madre del menor, relató el calvario que atraviesa la familia. Más allá de la mejoría clínica de su hijo, denunció que los agresores —ya identificados— se movían con libertad por la zona, generándole temor constante, ya que debe transitar diariamente por el lugar para llevar a sus otros hijos a la escuela.
"Yo solo pido justicia, que paguen por lo que hicieron", expresó ante medios locales, remarcando que además del daño físico, el niño y su familia necesitan acompañamiento psicológico y económico para afrontar el proceso de rehabilitación.
La detención es un paso necesario, pero la brutalidad del hecho nos obliga a reflexionar: ¿Qué nivel de descomposición social permite que un niño de 12 años termine con el cráneo fracturado por el simple hecho de ir a comprar azúcar? La respuesta de la justicia en Mercedes será determinante para demostrar si la seguridad de los menores es una prioridad o si la impunidad sigue ganando terreno en nuestras calles.
