PROVINCIALES
15 de marzo de 2026
Supermercadistas afligidos: la estrepitosa caída de las ventas ya no solo preocupa a las familias, sino que asfixia al comercio

Con un aumento del 10% en alimentos en el NEA solo en el primer bimestre, los dueños de supermercados advierten que el consumo está "planchado". "Si no hay mejora salarial, la gente no puede gastar lo que no tiene", aseguran desde el sector.
La mítica pregunta de "¿Dónde hay un mango?" hoy no solo se escucha en las casas, sino que resuena con fuerza en los pasillos de los supermercados. La inflación persistente ha limado de tal forma el poder adquisitivo que la angustia se trasladó al pequeño y mediano empresario, quien ve cómo la rotación de productos esenciales es lo único que mantiene sus puertas abiertas.
El drama de la góndola vacía de clientes
Marcelo Soto, referente del sector con sucursales en el interior de Corrientes, describe un escenario de extrema fragilidad. La caída del 30% en alimentos complementarios (yogures, cereales, postres) es el indicador más claro de que el consumo de los sectores medios y populares se ha reducido al mínimo indispensable.
Esta situación pone al supermercadista en una situación desesperante:
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Caída de Rentabilidad: Se venden productos de bajo margen (arroz, fideos) y se dejan de vender los que generan ganancia.
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Costos en Alza: El tarifazo en servicios como la electricidad golpea directamente la estructura de costos de los negocios que necesitan refrigeración constante.
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Desigualdad Federal: En localidades como La Cruz, los productos llegan con recargos logísticos que no existen en Buenos Aires o Corrientes Capital.
Sin salarios no hay comercio
El diagnóstico es contundente: la crisis de consumo dejó de ser un problema individual del vecino para convertirse en una amenaza colectiva para la economía local.
Sin una recomposición salarial urgente para los trabajadores (incluidos los municipales que hoy viven bajo la línea de indigencia), el círculo virtuoso de la economía local seguirá roto. Mientras el poder sigue en "Modo Selfie", los que levantan la persiana todos los días ven cómo el futuro se vuelve cada vez más incierto.
Sobra marketing, falta dignidad.
