NACIONALES
8 de marzo de 2026
8M: La pobreza en Argentina se profundiza con rostro de mujer y alcanza el 64,2%

Un informe del CEPA revela que las mujeres representan casi dos tercios de la población con menores ingresos. La brecha salarial en la informalidad llega al 40%.
En el marco de un nuevo Día Internacional de la Mujer, el debate sobre la igualdad económica y laboral vuelve a cobrar urgencia. Lejos de los saludos protocolares, las estadísticas revelan una profundización de las desigualdades estructurales que afectan a las mujeres en Argentina.
Un reciente estudio del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) ha puesto números a la "feminización de la pobreza". Según el reporte de febrero de 2026, las mujeres representan actualmente el 64,2% de las personas con menores ingresos en todo el país.
La brecha crece año a año
Este dato no solo es alarmante por sí mismo, sino porque marca una tendencia de agravamiento de la situación. El año pasado, la participación femenina en el sector más pobre de la población era del 61,4%. En un solo año, la brecha se ha profundizado en casi 3 puntos porcentuales.
¿Qué explica esta situación? El informe de CEPA detalla varios factores clave:
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Brecha de ingresos: Los varones perciben entre un 27,3% y un 29% más por la misma tarea. Esta diferencia se vuelve escandalosa en el mercado laboral informal, donde la brecha salarial alcanza el 40%.
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Menor participación laboral: La tasa de actividad de las mujeres es del 52,6%, frente al 70,1% de los varones. Una diferencia de más de 17 puntos porcentuales que restringe el acceso de las mujeres a un salario independiente.
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Brechas de desocupación e informalidad: En ambos rubros, las mujeres presentan niveles más altos que los varones.
El "impuesto" invisible del cuidado
El estudio también señala la distribución desigual del trabajo doméstico no remunerado como un condicionante fundamental. En promedio, las mujeres dedican tres horas más por día que los varones a tareas de cuidado y del hogar.
Esta carga de "trabajo invisible" condiciona severamente la inserción y permanencia de las mujeres en el mercado laboral remunerado.
El Techo de Cristal
La desigualdad no solo se ve en la base de la pirámide de ingresos, sino también en la cima. Mientras las mujeres predominan entre los más bajos, su presencia disminuye a medida que aumentan los ingresos. En el nivel de mayores ingresos del país, la representación femenina cae drásticamente hasta el 37%.
Este 8 de marzo, los números del CEPA reafirman que la lucha por la igualdad no es solo cultural o social, sino fundamentalmente económica. Sin autonomía financiera y sin una justa distribución del trabajo de cuidado, la pobreza seguirá teniendo rostro de mujer.
