El doble estándar de Juan Pablo Valdés: El gobernador respalda la purga de Adorni por su patrimonio sospechoso pero le tiende la alfombra roja a Santilli y sus 14 offshore
En una muestra cabal de doble discurso político, el gobernador de Corrientes, Juan Pablo Valdés, salió a respaldar los cambios en el gabinete nacional tras la escandalosa salida de Manuel Adorni, desplazado por tener bienes bajo la lupa y no poder justificar su enriquecimiento patrimonial. Sin embargo, la contradicción del mandatario provincial quedó al desnudo al calificar como "un buen elemento" el desembarco de Diego Santilli en la Jefatura de Gabinete. Valdés decidió ignorar el denso prontuario del funcionario porteño, quien fue denunciado por manejar un entramado familiar de 14 sociedades comerciales y cuentas offshore en paraísos fiscales para eludir impuestos. Apretado por un recorte de 4.000 millones de pesos en las arcas correntinas, el gobernador prefiere convalidar la doble moral de la Casa Rosada con la única ilusión de que el nuevo ministro le destrabe la paralizada obra de la Autovía de la Ruta 12.