El protocolo de la impotencia: La ministra Miño delega responsabilidades y apuesta a la "terapia virtual"
En una reciente entrevista, la ministra de Educación Ana Miño intentó justificar el estado policial en las escuelas correntinas. Mientras defiende la autonomía de los directivos para requisar mochilas —un procedimiento que expertos legales ya tildan de ilegal sin orden judicial—, la funcionaria vinculó las amenazas de violencia con el bullying y anunció consultorios psicológicos por telemedicina. Entre la falta de recursos presenciales en el interior y la transferencia de culpas a las familias, el Gobierno busca retomar la iniciativa política en una agenda educativa que se le escapa de las manos.