PROVINCIALES
14 de abril de 2026
¿Pacto a espaldas de las bases? ¿Dónde están las fotos de Valdés?
La interna educativa en Corrientes ha tomado un giro dramático y cargado de sospechas. Tras las declaraciones del gobernador Juan Pablo Valdés, quien afirmó con seguridad poseer "fotos" de reuniones entre la cuestionada ministra Ana Miño y los gremios, el malestar en las bases docentes ha estallado. Mientras los afiliados denuncian un ninguneo sistemático y falta de diálogo, el mandatario descolocó a la prensa al asegurar que existe una comunicación permanente. Ahora, los dardos no solo apuntan a la cartera educativa, sino a la cúpula de AMET, SUTECO y ACDP: los docentes quieren saber qué se negocia a sus espaldas y por qué las "fotos" que ve el Gobernador nunca llegaron a las escuelas.
En la política correntina, a veces una frase sirve para descolocar a un periodista, pero termina incendiando una institución. Al afirmar que "me consta que se reunieron, hay fotos", Juan Pablo Valdés no solo intentó blindar a Ana Miño ante el pedido de renuncia que claman las calles; lo que hizo fue tirar a los gremialistas "a los leones".
El silencio de los dirigentes
La respuesta del Gobernador dejó en offside a las bases. Si hubo reuniones, ¿por qué Rufino Fernández (AMET), José Gea (ACDP) y Fernando Ramírez (SUTECO) no informaron a sus afiliados? La falta de comunicación oficial por parte de los sindicatos alimenta la hipótesis de un pacto de cúpulas mientras el docente del llano padece despidos encubiertos en los ISFD y un salario que no alcanza para la canasta básica.
La política del "álbum privado"
Es inadmisible que en una crisis educativa sin precedentes, la prueba del "diálogo" sea un archivo fotográfico en el celular del Gobernador y no un acta paritaria con soluciones concretas. El docente correntino no vive de fotos, vive de realidades. La desconfianza ya es una grieta profunda: de un lado, la gestión de Facebook de Miño y los encuentros secretos; del otro, maestros que se enteran por la prensa de que sus representantes supuestamente están dialogando.
La pelota en campo gremial
Ahora el interrogante es para los referentes sindicales: ¿Se reunieron a escondidas mientras sus afiliados marchaban? Si las fotos existen, el silencio de los gremios es complicidad. Si las fotos no existen, la declaración del Gobernador es una maniobra de distracción para ganar tiempo.
La transparencia no es una opción, es una obligación. Los docentes no quieren fotos, quieren respuestas, dignidad salarial y el cese del vaciamiento educativo.
