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PROVINCIALES
25 de octubre de 2026
Efectos de El Niño: el reclamo de Valdés a Nación y un discurso atrapado en sus propias contradicciones
El Gobernador recorrió los municipios ribereños y le exigió al Gobierno nacional un fondo de asistencia estructural. Sin embargo, su crítica choca de frente con la realidad política: reclama por el abandono de la obra pública mientras sus propios legisladores en el Congreso levantan la mano para avalar el plan de desinversión sistemática de Javier Milei.
Las secuelas del fenómeno climático de El Niño volvieron a golpear con dureza a Corrientes, dejando bajo el agua playas, barrios capitalinos y vastas zonas del interior. Frente a este escenario crítico, el gobernador Juan Pablo Valdés encabezó un raid de inspecciones técnicas y decidió apuntar sus cañones hacia el Gobierno nacional, reclamando la creación de un "mecanismo de asistencia financiera continuo y previsible" y quejándose por el abandono de las obras públicas.
"Más vale tarde que nunca", podría pensarse ante el encendido reclamo del titular del Ejecutivo. Sin embargo, al desmenuzar sus declaraciones, la postura oficial deja al descubierto una profunda y alarmante paradoja política: un discurso que termina enredado en sus propias contradicciones.
El laberinto discursivo: reclamar lo que se vota en contra
Al ser consultado sobre el rol del Estado central, Valdés argumentó que contingencias ambientales como El Niño exigen soluciones estructurales y no parches. Fue allí cuando apuntó directamente a la paralización de trabajos preventivos clave, como las defensas costeras de la villa turística de Paso de la Patria. "Hay que pensar a futuro en gestionar obras necesarias que han quedado abandonadas por parte de Nación", recriminó el Gobernador.
La crítica, aunque válida desde la urgencia territorial, contradice abiertamente el accionar de su propio espacio político a nivel nacional. Mientras el Gobernador se queja en Corrientes por la falta de inversión estatal, sus propios legisladores en el Congreso Nacional levantan la mano para acompañar y sostener las políticas de ajuste de la Casa Rosada.
La desinversión que hoy padece Corrientes en materia hídrica —al igual que en áreas de educación, salud o transporte— no es un error de cálculo ni un descuido administrativo: es, en sí mismo, el plan de gobierno de Javier Milei. El modelo de "equilibrio fiscal" y "déficit cero" libertario se sostiene única y exclusivamente sobre la paralización de la obra pública y el recorte de fondos a las provincias, un modelo que los representantes del oficialismo correntino han decidido legitimar con sus votos.
El impacto real mientras la política discute
Mientras el Gobierno provincial intenta hacer equilibrio entre su alineamiento político con el presidente Milei y las urgencias de una provincia inundada, la realidad golpea a los vecinos.
Durante su recorrida, el Mandatario debió atender los anegamientos en la Capital —donde cayeron cerca de 100 milímetros— y supervisar obras hídricas paliativas encaradas con fondos propios en el arroyo Riachuelo y la zona de La Palmira (San Luis del Palmar), ante el inminente riesgo de que futuras lluvias agraven el cuadro.
Corrientes necesita defensas y planificación para mitigar los embates del río Paraná. Pero resulta muy difícil exigirle a la Nación que reactive la obra pública cuando, en las bancas del Congreso, se es funcional al modelo que vino a dinamitarla.
Radio Éxito 105.1 | El valor de la palabra