| OFICIAL COMPRA | OFICIAL VENTA |
|---|---|
|
$ 1.504,58
+$ 10,71 |
$ 1.548,86
+$ 3,79 |
| BLUE COMPRA | BLUE VENTA |
|
$ 1.539,00
-$ 5,00 |
$ 1.571,00
-$ 5,00 |
NACIONALES
1 de octubre de 2026
El 10% más rico concentra más del 32% de la renta y la mitad de los trabajadores gana menos de 900.000 pesos.
De acuerdo con los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) difundidos por el INDEC, el coeficiente de Gini subió a 0,428 reflejando una mayor desigualdad social. El informe detalla que el decil de mayores ingresos acapara casi un tercio de la torta total, mientras que el estrato inferior apenas alcanza el 1,8%, en un escenario marcado por la crisis salarial y la precariedad laboral.
La distribución del ingreso volvió a mostrar un fuerte deterioro durante el segundo trimestre de 2026, consolidando una tendencia de profunda asimetría económica. Según los datos publicados por el INDEC a través de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH), el 10 por ciento de las personas con mayores ingresos concentró el 32,3 por ciento de la renta total, en contraposición con el 40 por ciento de la población ubicado en los deciles más bajos, que debió conformarse con percibir apenas el 15,2 por ciento en conjunto.
Este cuadro de situación se tradujo en una suba del coeficiente de Gini, el principal indicador que mide el nivel de desigualdad social, el cual pasó de 0,424 en el segundo trimestre de 2025 a 0,428 en igual período de 2026. Los datos ratifican que los sectores de menores recursos sufren con mayor crudeza el impacto de la caída del consumo, la contracción de la actividad y la erosión salarial acumulada.
Al profundizar en el análisis del ingreso per cápita familiar, las brechas se vuelven alarmantes. Mientras que el primer decil de la población recibió un magro 1,8 por ciento del total de los ingresos, el décimo decil acaparó el 32,3 por ciento, lo que significa que el 20 por ciento superior de la pirámide social reunió prácticamente la mitad (48,6 por ciento) de todo el ingreso relevado por la encuesta oficial. En términos monetarios, la mediana del ingreso familiar se ubicó en 134.000 pesos para el sector más postergado frente a los 1.800.000 pesos del estrato más alto, una relación de 13 veces.
El panorama no es más alentador al examinar la situación de las personas ocupadas. El ingreso promedio de los trabajadores se situó en 1.129.527 pesos, pero la mediana se desplomó hasta los 900.000 pesos, evidenciando que la mitad de la población ocupada en la Argentina sobrevive con ingresos iguales o inferiores a ese monto. A su vez, la precariedad laboral y la falta de aportes previsionales ensanchan la brecha: un asalariado con descuento jubilatorio percibió en promedio 1.433.794 pesos, más del doble que los 706.204 pesos que debió afrontar un trabajador informal o sin aportes.
De este modo, el informe del organismo estadístico desnuda una estructura socioeconómica cada vez más fragmentada, donde los ingresos laborales de los sectores vulnerables resultan insuficientes para cubrir las necesidades básicas, dejando al desnudo las dificultades persistentes para lograr un crecimiento con equidad distributiva.
Radio Éxito 105.1 | El valor de la palabra