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INTERNACIONALES
27 de septiembre de 2026
Peter Thiel vaticinó la reelección de Milei: por qué su "no hay vuelta atrás" no es una predicción neutral
El fundador de Palantir aseguró en un podcast alemán que Milei será reelecto porque "no hay vuelta atrás". Pero Thiel no es un observador externo: es un empresario que concibe la democracia como un obstáculo para el desarrollo tecnológico, y cuyas propias herramientas de datos y vigilancia son las que hoy inciden en procesos electorales en todo el mundo. Repasamos por qué sus palabras merecen leerse en clave crítica, no como diagnóstico objetivo.
Peter Thiel, cofundador de PayPal y de Palantir —la empresa de análisis de datos que provee servicios de inteligencia a gobiernos y fuerzas de seguridad en distintos países—, afirmó en el podcast alemán MD Meets que Javier Milei será reelecto en 2027 porque "la gente entiende que no hay vuelta atrás". Lo dijo en Berlín, adonde viajó a recibir el premio Axel Springer, la misma distinción que ya recibieron Elon Musk, Mark Zuckerberg y Sam Altman.
La pregunta que la nota de Clarín no se hace es: ¿desde qué lugar habla Thiel cuando pronostica el futuro político argentino? No es un analista desinteresado. Es uno de los referentes intelectuales más explícitos de una corriente que sostiene, sin demasiados eufemismos, que la democracia es un freno para la innovación y que la libertad se realiza plenamente por fuera —o incluso en contra— de los marcos democráticos. En sus propios escritos y entrevistas a lo largo de los años, Thiel planteó abiertamente que ya no cree que libertad y democracia sean compatibles.
Ese dato no es un detalle biográfico: es la clave para leer su frase sobre Argentina. Cuando dice "no hay vuelta atrás", no describe un hecho consumado: promueve un resultado. Y lo hace un actor cuya propia empresa desarrolla las herramientas de recolección y procesamiento de datos que hoy se usan, en distintos países, para incidir en campañas, perfilar votantes y moldear el debate público. Presentar esa intervención como un simple "pronóstico" es naturalizar como neutral lo que es, en los hechos, la palabra de alguien con capacidad e interés directo en que ese futuro se cumpla.
A esto se suma el diagnóstico que Thiel hace de la historia argentina —"una historia complicada de lo que salió mal", el peronismo con "un líder carismático que tenía muchas ideas malas"— que no es un análisis histórico despojado de ideología, sino la construcción de un relato que legitima el programa de ajuste como la única salida racional posible, descartando de antemano cualquier alternativa democrática de discusión sobre ese rumbo.
Ninguno de estos elementos aparece problematizado en la cobertura original. Contarlo tal cual lo dice Thiel, sin señalar desde dónde habla, es reproducir sin filtro la voz de quien tiene todo para ganar si ese futuro efectivamente se concreta.
Radio Éxito 105.1 | El valor de la palabra