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NACIONALES
27 de septiembre de 2026
Revelan que Milei donó un millón de dólares a organizaciones cercanas a Netanyahu
El Presidente donó a fundaciones pro-Netanyahu —entre ellas una copresidida por la diputada libertaria Sabrina Ajmechet— el millón de dólares que le dio el Premio Génesis en Israel. El movimiento de esos fondos no figura en ningún documento oficial. Más allá de la polémica por el destino del dinero, el caso deja en evidencia una triple controversia: legal, ética y política.
Javier Milei destinó un millón de dólares a organizaciones cercanas a Benjamín Netanyahu, entre ellas la Israel Allies Foundation, que en Argentina copreside la diputada de La Libertad Avanza Sabrina Ajmechet junto al macrista Alejandro Finocchiaro. El dinero proviene del Premio Génesis 2025, distinción que la Fundación homónima le entregó en Jerusalén.
El problema no es solamente a dónde fue el dinero, sino que ese dinero nunca apareció en los registros oficiales. Ante un pedido de informes del diputado Rodolfo Tailhade, la Presidencia respondió que Milei había ingresado como "obsequios presidenciales" solamente una escultura de vidrio y una medalla. Del millón de dólares, silencio.
Acá se abren tres controversias que conviene distinguir:
La controversia legal.
La Ley de Ética Pública (25.188) no prohíbe que un funcionario reciba un premio de un gobierno u organismo extranjero, pero sí establece que ese tipo de obsequio —llamado "de costumbre diplomática"— no pasa a ser propiedad personal del funcionario, sino del Estado, y debe registrarse formalmente. A eso se suma la obligación de declarar todo ingreso patrimonial, venga de donde venga. El patrimonio declarado de Milei es de 156 mil dólares: la donación equivale a seis veces esa cifra, y no consta en ninguna declaración jurada.
La controversia ética.
Aun si mañana apareciera un papel que blanquee el trámite administrativo, queda la pregunta de fondo: ¿es admisible que un jefe de Estado disponga, a su solo criterio, del destino de fondos que recibió en el ejercicio de su cargo? La naturalización de este tipo de maniobras —bajo la lógica de "es un gesto personal", "es mi decisión"— es parte de un fenómeno más amplio de erosión de los límites entre lo público y lo privado en el ejercicio del poder.
La controversia política.
El dinero terminó financiando, entre otras cosas, a una organización que preside una legisladora oficialista. Es decir, el Presidente usó un fondo de origen dudosamente declarado para fortalecer una estructura política-institucional afín a su propio espacio. Eso no es un tecnicismo administrativo: es el uso de recursos opacos para alimentar alianzas de poder.
Radio Éxito 105.1 | El valor de la palabra