| OFICIAL COMPRA | OFICIAL VENTA |
|---|---|
|
$ 1.452,60
+$ 1,18 |
$ 1.505,47
+$ 1,64 |
| BLUE COMPRA | BLUE VENTA |
|
$ 1.539,00
+$ 10,00 |
$ 1.571,00
+$ 10,00 |
NACIONALES
22 de julio de 2026
Final del mundial: Acusan a Mauricio Macri de agitar la sanción de la FIFA contra la Selección para golpear a Chiqui Tapia
Siempre que me pida la información para la web, por favor, siempre con copete. La trama conspirativa y geopolítica detrás de la derrota de la Selección Argentina en la final del Mundial de Estados Unidos sumó un nuevo y explosivo capítulo. Fuentes vinculadas a los clubes del ascenso advierten que la amenaza de drásticas sanciones por parte de la FIFA —que atemorizó y condicionó a los jugadores en la previa— habría sido vehiculizada por el expresidente Mauricio Macri, en una jugada articulada para debilitar a Claudio "Chiqui Tapia" y abrir el camino a la imposición de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).
La interna del fútbol y el fantasma de las SAD
El trasfondo político del deporte rey vuelve a quedar en el centro de la escena. Desde las instituciones deportivas que respaldan firmemente la gestión de Claudio "Chiqui Tapia" en la AFA, denuncian que Macri forma parte de una red de actores locales cuyo único objetivo es forzar la privatización de los clubes a través de las Sociedades Anónimas Deportivas. Para lograr semejante propósito, consideran indispensable debilitar o propiciar el fracaso político y deportivo de la actual conducción del fútbol argentino.
El rol clave que facilita esta influencia es el cargo que el líder del PRO ostenta al frente de la Fundación FIFA, una posición estratégica para la que fue designado por Gianni Infantino en enero de 2020 —tras la derrota electoral de Juntos por el Cambio frente a Alberto Fernández y Cristina Kirchner en 2019—. Dicho puesto no solo le otorga un vínculo aceitado con directivos de peso internacional, sino también los recursos necesarios para gravitar en decisiones institucionales y disciplinarias.
La falsa causa judicial y el nexo con Tofoni
Las maniobras en los despachos tuvieron su correlato mediático y judicial en plena definición del torneo. Este miércoles, portales como Clarín e Infobae publicaron de forma apresurada que la Justicia de Estados Unidos había ordenado la incautación del teléfono celular de Chiqui Tapia, una versión que fue categóricamente desmentida por la entidad madre del fútbol argentino.
En rigor, la resolución del juzgado norteamericano apuntaba a una dirección muy diferente: se le exigió a Guillermo Tofoni —histórico denunciante de Tapia y Pablo Toviggino por los contratos de los partidos amistosos de la Selección en 2018— que responda por información confidencial que él mismo filtró en la Argentina violando las leyes de protección de pruebas de Estados Unidos. El juez federal ordenó a Tofoni que se asegure de recuperar o destruir ese material probatorio distribuido a tribunales locales y periodistas para cumplir con las restricciones legales.
Tofoni, viejo conocido y aliado de Macri —quien históricamente ha intentado recuperar el control político de Boca Juniors y, al no conseguirlo por la vía de los socios en 2023, busca la vía rápida de las SAD—, queda así en el centro de las suspicacias sobre el origen de las operaciones mediáticas.
De la bandera de Malvinas a la extorsión en la previa
El malestar de los sectores corporativos y del PRO con el plantel nacional se habría gestado mucho antes de la final. Según trascendió, al propio Macri le indignó la fuerte muestra de patriotismo del equipo de Lionel Scaloni cuando, tras vencer a los futbolistas ingleses en la cancha de Atlanta, desplegaron una bandera reivindicando la soberanía argentina sobre las islas Malvinas. "Hicieron una de más", se le escuchó decir con desprecio y tono amenazante.
Dirigentes afines a la conducción de la AFA sintetizaron la maniobra extorsiva con una frase lapidaria: “Qué le importa la AFA a la UEFA, es Macri el que está detrás de esto”.
Si bien los familiares de los futbolistas desmintieron categóricamente versiones malintencionadas sobre una supuesta "entrega" del partido en la cancha, reconocieron en su vuelo de regreso al país que la amenaza de una sanción de diez años al plantel por haber realizado una supuesta "manifestación política" existió. Una presión extorsiva que dejó a los jugadores condicionados, nerviosos y desorientados antes de disputar el encuentro más importante del año, evidenciando que el partido más sucio no se jugó en el césped, sino en los oscuros escritorios de la política y el negocio global.
Radio Éxito 105.1 | El Valor de la Palabra