LA CRUZ
4 de junio de 2026
Se suman pedidos de apertura de comedores populares ante la insensibilidad del Intendente
Vecinos de distintos sectores de La Cruz se organizan legítimamente ante la falta de respuestas de la intendencia conducida por Luis Calomarde. A través de un petitorio formal acompañado por planillas con nombres y documentos, solicitaron a la Secretaría de Acción Social la reapertura urgente del comedor y merendero "Sonrisa de Niño" en calle Salta y Honorato Cubero. Este nuevo planteo comunitario expone la inacción y el ninguneo del Ejecutivo local frente a la demanda socio-sanitaria, repitiendo el esquema del Barrio Yaguarí, donde el municipio cedió con un paliativo totalmente insuficiente de apenas dos días de asistencia por semana.
La demanda de contención en los barrios de La Cruz sigue escalando desde las bases ante una preocupante postura de insensibilidad por parte de la gestión municipal. En las últimas horas, vecinos de nuestra localidad presentaron un petitorio formal dirigido a la Secretaría de Acción Social, a cargo de Antonela González, exigiendo la reapertura del comedor y merendero "Sonrisa de Niño", ubicado en la intersección de las calles Salta y Honorato Cubero. Las planillas, firmadas de puño y letra con nombre, apellido y DNI, exponen una realidad que la administración de Luis Calomarde intenta ningunear de manera sistemática.
El antecedente del Barrio Yaguarí y la política de parches
Este nuevo reclamo no es un hecho aislado, sino el segundo golpe de demanda vecinal organizada en un corto período de tiempo. Los antecedentes inmediatos se remontan a lo sucedido en el Barrio Yaguarí, donde la presión comunitaria y la visibilización en redes sociales obligaron al Ejecutivo municipal a deponer su resistencia inicial y ceder a la apertura de un comedor.
Sin embargo, la respuesta del intendente demostró los límites de su sensibilidad de gestión: el espacio funciona únicamente dos días a la semana. Un esquema parcial e intermitente que resulta a todas luces insuficiente para dar una cobertura real a las familias de la zona, dejando al descubierto que la intendencia prefiere el paliativo de corto alcance antes que una política de asistencia seria y regular.
El factor sanitario y la necesidad de respuestas
La desatención municipal no solo golpea la organización diaria de los hogares, sino que impacta de forma directa en el plano sanitario. La falta de regularidad en el funcionamiento de merenderos y comedores comunitarios vulnera la contención nutricional de los sectores más desprotegidos, afectando principalmente a los gurises y a los adultos mayores. Mientras los vecinos argumentan que el merendero "Sonrisa de Niño" cuenta con el personal humano dispuesto y calificado para llevar adelante la actividad de forma inmediata, la respuesta oficial sigue atrapada en la inacción burocrática.
El cerco provincial acorrala al Ejecutivo local
El escenario institucional de la provincia de Corrientes termina por dejar al intendente Calomarde en una posición políticamente incómoda y con escaso margen de maniobra. Tras la reciente asunción de Clara Gortari en el área de Seguridad Alimentaria de la provincia, el Gobierno provincial blanqueó de forma oficial la asistencia permanente a 180 comedores tan solo en la Capital, confirmando que dicha cobertura se extenderá de forma progresiva hacia el interior provincial.
Con un gobierno provincial que avanza en el reconocimiento de la demanda territorial y una comunidad local que se organiza legítimamente mediante firmas y reclamos formales, la resistencia de la intendencia de La Cruz a destinar recursos propios para la apertura y sostenimiento de los comedores barriales se vuelve insostenible. La pregunta que recorre los pasillos del municipio es inevitable: ¿Hasta cuándo podrá el intendente Calomarde podrá sostener el ninguneo y la indiferencia hacia las necesidades básicas de sus propia gente?
