Dejar de mirar para otro lado
A veces nos llenamos la boca hablando del "espíritu navideño", pero mientras brindamos fresquitos en casa, hay una realidad que nos golpea la cara en cada esquina de nuestra ciudad. Por suerte, todavía queda gente que no solo ve el problema, sino que se arremanga y hace algo.
Por: Redacción (Basado en la cobertura de Oscar Escobar - Noticias de La Cruz)
Gracias a la información que nos llega a través Oscar Escobar y Noticias de La Cruz, hoy nos enteramos de un gesto que nos deberÃa dar un poco de vergüenza y mucha esperanza a la vez: lo que hizo el joven Catriel Pintos en la esquina de la Capilla Virgen de ItatÃ.
En esa esquina donde tantos pasamos de largo, donde a veces aceleramos el paso para no ver al que está "tirado" o atrapado en sus vicios, Catriel decidió armar una "Navidad Diferente". No les dio las sobras; les dio un lugar, un plato de comida y, sobre todo, el trato de personas que muchos les niegan.
Como bien dice la nota original de Noticias de La Cruz, hay familias que perdieron el entusiasmo y niños que nunca supieron lo que es recibir un regalito. Y ahà estuvo este pibe, poniendo el cuerpo.
Esto nos trae a la memoria ese pasaje de Mateo que dice clarito: “Tuve hambre y me dieron de comer; fui forastero y me dieron alojamientoâ€. No son solo palabras lindas para el domingo en misa, es lo que Catriel puso en práctica en la calle.
Desde este portal, queremos sumarnos al pedido de Oscar Escobar: que estos gestos se contagien. Que dejen de ser la excepción para convertirse en la regla. Porque un mundo mejor no se hace con grandes discursos, se hace con pibes como Catriel que se animan a mirar de frente al que sufre.
¡Gracias a Noticias de La Cruz por visibilizar estas verdades y salud por más gente asà en nuestro pueblo!
Notas Relacionadas
El intendente comunal celebró gestiones ante el Ministerio de Desarrollo Social de la Provincia para obtener asistencia alimentaria. Lejos de ser un logro, la maniobra desnuda una profunda contradicción: el oficialismo local busca disimular de este modo el brutal ajuste que aplicó al asumir, cuando desarticuló los comedores comunitarios, clausuró la salud pública y paralizó el plan de viviendas municipales.
La crónica institucional publicada sobre las festividades patronales en honor a Nuestra Señora de la Asunción de Acaraguá y Mbororé deja leer, entre líneas, la arquitectura perfecta de cómo el poder político utiliza la liturgia y la identidad comunitaria para legitimarse. Lejos de constituir un mero repaso cronológico de los actos litúrgicos y populares, el evento revela tensiones profundas entre la historia viva y el uso funcional que la superestructura política hace de ella.
Desde el inicio de la actual gestión municipal a cargo de Luis Calomarde, los comedores comunitarios de nuestra localidad fueron cerrados y jamás volvieron a abrir sus puertas. A pesar de que la oposición impulsó un proyecto para la reapertura de cinco espacios —una iniciativa que el bloque oficialista recortó arbitrariamente a solo tres y que fue aprobada con modificaciones el pasado 10 de junio—, la realidad es implacable: hoy, a 222 días de aquella decisión, las ollas siguen vacías y las familias más vulnerables continúan esperando una respuesta que nunca llega.
Comentarios
Comentarios
Aun no hay comentarios, sé el primero en escribir uno.