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NACIONALES
9 de junio de 2026
Recesión: Las ventas pymes volvieron a caer en mayo y acumulan más de un año en rojo
De acuerdo con el último informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas de las pymes registraron una caída del 1,2% interanual en mayo, acumulando una contracción del 3,1% en los primeros cinco meses de 2026. El dato consolida una racha negativa de más de un año consecutivo de pérdidas en el consumo, evidenciando un cambio estructural donde las familias priorizan exclusivamente los rubros de primera necesidad como alimentos y farmacia, mientras recortan drásticamente los bienes no esenciales. Desde el sector advierten una severa compresión de la rentabilidad debido al combo de menores operaciones e incremento sostenido de los costos fijos y las tarifas.
La actividad comercial de las pequeñas y medianas empresas no logra quebrar la inercia recesiva. El Índice de Ventas Minoristas Pymes, elaborado por la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), arrojó para el mes de mayo una nueva caída del 1,2% en la comparación interanual. Con este registro, el consumo en los comercios de barrio acumula una contracción del 3,1% en lo que va del año, encadenando una racha negativa que ya supera los doce meses consecutivos de caída: enero (-4,8%), febrero (-5,6%), marzo (-0,6%) y abril (-3,2%). La última medición con saldo positivo para el sector se remonta a abril de 2024.
Si bien la medición mensual desestacionalizada mostró un levísimo repunte técnico del 1,2% respecto de abril, desde la entidad empresaria explicaron que el balance operativo de mayo desnudó una "reconfiguración estructural" en el comportamiento de los consumidores. Ante la persistente pérdida del poder adquisitivo de los salarios, la demanda se refugió casi con exclusividad en los rubros de primera necesidad para sostener la canasta básica, dejando desamparados a los sectores vinculados a bienes no esenciales, que absorbieron el mayor impacto del parate económico.
Menos rentabilidad y persianas que miran de reojo al futuro
El reporte de CAME advierte que, desde el lado de la oferta, sostener los niveles de venta actuales depende de manera "estricta" de estrategias agresivas: inyección de cuotas y herramientas financieras, liquidaciones forzadas de stock para conseguir efectivo y la participación en eventos masivos de comercio electrónico. De hecho, las ventas online de los locales a la calle crecieron un 15,2% interanual, pero ese buen desempeño digital estuvo lejos de compensar la profunda contracción que sufren los locales físicos en el día a día.
Esta compleja ingeniería comercial para atraer clientes, combinada con las sucesivas actualizaciones en las tarifas de los servicios públicos (luz, agua y gas) y el aumento de los costos operativos fijos como los alquileres, generó una "severa compresión" en los márgenes de ganancia de los comerciantes. El ahogo es tal que el 59,4% de los encuestados evaluó que el contexto actual es "totalmente adverso" para realizar cualquier tipo de inversión o inyección de capital, prefiriendo mantener una postura de cautela extrema y supervivencia.
La radiografía de los rubros: lo esencial versus lo postergable
El comportamiento dispar de los distintos sectores comerciales exime de mayores comentarios y refleja fielmente dónde están recortando las familias argentinas:
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Los que aguantan (Primera necesidad): Solo tres rubros mostraron números verdes en mayo. El sector de Farmacia lideró las subas con un incremento interanual del 8,2% (asociado al cuidado de la salud impostergable), seguido por Perfumería (+2,3%) y un agónico empate técnico en Alimentos y bebidas (+0,2%).
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Los más golpeados (Prescindibles): En la vereda opuesta, el rubro de Bazar, decoración y muebles encabezó el derrumbe con una estrepitosa caída del -8,9% interanual. Le siguió el sector Textil e indumentaria, que retrocedió un -5,2%, demostrando que la renovación del placard o los gastos del hogar pasaron a un lejano segundo plano en la lista de prioridades de los hogares.