| OFICIAL COMPRA | OFICIAL VENTA |
|---|---|
|
$ 1.451,71
+$ 0,29 |
$ 1.504,62
+$ 0,79 |
| BLUE COMPRA | BLUE VENTA |
|
$ 1.539,00
+$ 10,00 |
$ 1.571,00
+$ 10,00 |
NACIONALES
5 de julio de 2026
Hitos del mercado de consumo: por primera vez en la historia, el pollo superó a la carne vacuna en la dieta de los argentinos
En una transformación estructural sin precedentes para la mesa de los hogares argentinos, la carne aviar logró quebrar el histórico liderazgo de la carne bovina al consolidarse como la proteína animal más consumida del país. Los últimos registros del sector confirman que el consumo anual de pollo alcanzó un promedio récord de 50 kilos por habitante, impulsado por una industria que expandió su producción de 700 mil a 2,5 millones de toneladas en las últimas dos décadas. Desde el Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA) destacan que este fenómeno no responde de forma exclusiva al factor económico, sino a la búsqueda de practicidad culinaria a través de la segmentación de cortes y al buen presente sanitario del sector tras haber recuperado el estatus libre de influenza aviar.
La alimentación en la Argentina asiste a un cambio de paradigma histórico que altera décadas de tradición cultural. La carne vacuna, que parecía inamovible de la cúspide del mercado local, fue oficialmente desplazada por el pollo, cuyo consumo anual se posicionó por primera vez en torno a los 50 kilos por habitante.
De acuerdo con Carlos Sinesi, director ejecutivo del Centro de Empresas Procesadoras Avícolas (CEPA), este hito es la consecuencia de un proceso de modernización y crecimiento sostenido que comenzó a principios de los años 2000. Durante este período, la industria avícola argentina no solo multiplicó sus mercados de exportación, sino que incrementó su volumen de producción desde las 700 mil toneladas originales hasta superar las 2,5 millones de toneladas en la actualidad.
Practicidad culinaria y nuevas costumbres
Más allá de la variable del precio en los mostradores, las formas de consumo hogareño experimentaron un giro determinante en los últimos años. "Antes se compraba un pollo entero una o dos veces por semana. Hoy la gente compra pechuga, milanesas, alas, pata muslo o productos listos para cocinar. Hay mucha más segmentación y practicidad", explicó Sinesi, vinculando el crecimiento del sector a las exigencias de la vida moderna donde un corte como la pechuga se puede cocinar en apenas cinco minutos al llegar al hogar.
Por otra parte, el directivo de CEPA aprovechó la oportunidad para desmitificar de manera rotunda las viejas creencias urbanas referidas al uso de aditivos químicos en la crianza. "No hablamos de un mito porque los mitos suelen tener algo de realidad. Acá no hay absolutamente nada de realidad", afirmó, señalando que un ave comercial está lista para la faena a los 45 días de vida, lo que anula cualquier posibilidad biológica o económica de aplicar tratamientos con hormonas de crecimiento.
El frente sanitario y la exportación abierta
El presente del sector avícola se muestra consolidado luego de haber superado con éxito los focos de influenza aviar que afectaron la actividad en los últimos tiempos. Tras un intenso trabajo en conjunto con el Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (Senasa), la Argentina recuperó su estatus sanitario libre de la enfermedad hace un par de meses, lo que mantiene activas las gestiones para reabrir plazas comerciales complejas como China y la Unión Europea.
Actualmente, el país dispone de más de 70 destinos internacionales que aceptan los protocolos de zonificación sanitaria. Este sistema internacional resulta clave para el sostenimiento de la cadena productiva, debido a que, ante la eventual aparición de un foco infeccioso aislado, las restricciones se aplican de forma exclusiva a esa jurisdicción geográfica, permitiendo que el resto del territorio nacional continúe enviando cargamentos al exterior sin interrupciones.