La derrota bajó los ánimos, pero algunos correntinos igual salieron a bancar a la selección y festejar el subcampeonato. La Policía y la Dirección de Tránsito se ocuparon de organizar la circulación de vehículos y garantizar el orden.

Durante la siesta, mientras se jugaba la final de la Copa del Mundo, no había un alma por la calle y apenas se veían pasar los colectivos vacíos por las calles de la ciudad. El lugar con mayor movimiento de gente y de efectivos de seguridad fue el anfiteatro José Hernández y alrededores, ya que allí se juntaron cientos de correntinos para ver el partido en la pantalla gigante que dispuso la Municipalidad. Y una eventual victoria podía significar que los festejos masivos partieran de allí, por lo que se custodió fuertemente el lugar con agentes de la Policía de Alto Riesgo (PAR), que revisaban que los concurrentes no ingresaran al anfiteatro con botellas de vidrio, armas y objetos contundentes. Se esperaba con ansias el gol que nunca llegó, para desatar la locura y poder ir a festejar debajo del puente interprovincial, punto de encuentro de los hinchas tras las victorias de la selección argentina en octavos, cuartos y semifinales del Mundial que se jugó en Brasil. El jefe de Policía de la Provincia, comisario mayor Eduardo Acosta, tenía previsto un operativo blindaje para las avenidas de la Costanera Norte y Sur, con características similares a los que se realizan cada diciembre, para las fiestas de Navidad y Año Nuevo, con más de 150 efectivos coordinando labores, entre oficiales de policía y agentes de tránsito municipales. Luego de terminado el encuentro, se desplegó la vigilancia en la zona de la costanera, pero como pasaba el tiempo y la gente que se acercaba era poca, el comisario mayor Acosta decidió suspender la orden de cerrar al tránsito la avenida General San Martín. “En primera instancia íbamos a hacer el cerrojo, pero como no vino tanta gente, decidí suspender la medida”, explicó anoche Acosta a El Litoral. La tarea de la Policía fue de patrullaje y control del tránsito para que todo se desarrollase con normalidad y no se produjese congestión de autos y motos. “No quisimos cerrar el paso a los vehículos, para que se pueda armar la caravana y se junte la gente”, agregó el comisario.  Finalmente, y según cálculos hechos por el jefe de Policía, la cantidad de personas que se acercaron a festejar el subcampeonato argentino fue más o menos la mitad de la que se juntó el miércoles por la noche. Muchos participaron de la caravana que se armó sobre la Costanera Norte, pero pocos se quedaron reunidos debajo del puente.ente.   Fuente:www.ellitoral.com.ar

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