Con goles de Perisic y Mandzukic, el equipo balcánico se impuso sobre los ingleses, que comenzaron ganando con gol de tiro libre de Trippier. Inglaterra jugará contra Bélgica por el tercer puesto.

Croacia derrotó a Inglaterra en la prórroga (2-1) y jugará la final del Mundial contra Francia el próximo domingo en el estadio Luzhnikí.
El delantero de la Juventus, Mario Mandzukic, entregó la victoria al conjunto ajedrezado en el minuto 109, tras aprovechar una gran asistencia de cabeza de Perisic, y un error en la marca de Stones.
Ese tanto consumaba la remontada de los balcánicos, que tuvieron que reponerse del tanto inicial de Inglaterra, obra de Trippier en un tiro libre magistral en el minuto cinco de partido.
Sin embargo, y a pesar del mal comienzo, Croacia se repuso, fue imponiendo su fútbol de toque y de control en el centro del campo y logró meter en problemas a Inglaterra.
Tanto que Perisic logró igualar el partido en el minuto 68 y poco después pudo certificar la victoria croata si un disparo suyo no se hubiera topado con el poste.
Con los 90 minutos de juego reglamentarios concluidos, Croacia mantuvo su dominio y control en el juego y por medio de Mandzukic logró cerrar su pase a la final, la primera de su historia.
Vale señalar, en el mundial de Francia de 1998, Croacia cayó en las semifinales ante el anfitrión y, finalmente, se impuso en el partido por el tercer puesto sobre Holanda.
En ese certamen, Francia fue campeón al vencer a Brasil.
De largo aliento
Croacia ayer se hizo dueño del juego.
Anímica y futbolísticamente tuvo sus diez minutos en los que avasalló. Los dos partidos con suplementarios no importaban, el corazón les movía las piernas, veían que la herida inglesa no cerraba.
El arquero inglés, Pickford, caminó por la cornisa sacándole una de gol a Mandzukic y después regalándole otra a Perisic.
Fue en un final de partido en el que la reacción inglesa iba a llegar porque la entrada de Rashford le dio un poco de aire. Pero sólo un poco. El partido se hizo eléctrico, sin pausas, genial para ver, tremendo para jugarlo. Luka Modric le ponía cabeza, Perisic peligro.
Porque Croacia quería evitar llegar a tres suplementarios consecutivos. Inglaterra lo sufría y estaba tan afuera de la cancha que, cuando a Kane se la pusieron en la cabeza para resolverlo, erró.
El 10 croata, Modric, ya había leído el partido, sabía que no tenían que hacer falta más penales.
Y por eso jugó en el suplementario, hasta que insólitamente el técnico lo reemplazó, con el manual de conductor bajo la suela.
Moviendo de izquierda a derecha a todos, generando los espacios que no existían.
El gol de Mandzukic selló todo y significó el pase a la primera final para Croacia.

  Fuente:www.ellitoral.com.ar

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