Hay más varones fuera del sistema, pero curiosamente les ganan a las mujeres en las afiliaciones a las prepagas.

El 48,37% de los habitantes de la provincia no tiene obra social ni prepaga y tampoco está comprendido por algún plan estatal de salud. En total son 476.521 personas. La información es del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (Indec) y corresponde al último censo nacional que se realizó en el año 2010, que en ese entonces el organismo estatal registró 985.130 habitantes. El cuadro referido a la cobertura de salud está rotulado genéricamente como “pobladores de viviendas particulares en la provincia de Corrientes por tipo de cobertura de salud”. Según surge del Censo, 388.413 correntinos (el 39,42%) se encuentran bajo el paraguas de alguna obra social (incluido el Pami), otros 66.814 habitantes de la provincia tienen una prepaga a través de la obra social; a su vez 16.962 personas tienen cobertura de una prepaga por contratación voluntaria. Apenas 36.420 correntinos (el 3,69% de la población provincial) gozan de algún tipo de cobertura a través de programas y planes estatales de salud. Así como hay más mujeres que hombres en la provincia, en igual proporción se dan los parámetros de protección social, por ejemplo el 41% de las mujeres tiene alguna obra social, entre los hombres solamente el 37,35% tiene esa cobertura. Los planes y programas de salud del Estado alcanzan al 4,0% de la población femenina, PERO ese beneficio es menor entre los hombres, comprende apenas al 3,37% de la población masculina. El reflejo estadístico del desamparo sanitario en la provincia muestra una desproporcionalidad respecto a cada género, por ejemplo hay 234.258 mujeres sin ningún tipo de cobertura de salud, esto representa el 46,42% del total de la población; mientras que se han registrado 242.263 hombres sin cobertura de salud, lo que significa el 50,41% del total. En otras palabras, la mitad de los correntinos varones están a la buena de Dios en materia de salud. Como contrapartida se da un caso curioso en la afiliación a las prepagas, pues hay más hombres (el 8,85%) que mujeres incorporados a una empresa privada de salud, el estudio del Indec revela que el 8,15% de la población femenina correntina está adherida a ese tipo de cobertura. Aunque compleja, la situación de la provincia de Corrientes no es la más complicada del NEA, comparada con provincias vecinas como Chaco y Formosa la estadística es aliviadora. Misiones tiene el mejor índice de la región. De acuerdo a los datos que recogió el Indec en el último censo poblacional, el 43,33% de los misioneros está desprotegido, en Formosa esa cifra asciende al 56,88% de la población y en el Chaco llega al 57,92%. Respecto de la región central del país, donde se agrupan las provincias económicamente más desarrolladas, la situación del NEA es claramente desfavorable en materia de cobertura de salud. Lo mismo le sucede al NOA. Por ejemplo, el Censo 2010 arrojó que Mendoza tiene el 36,97% de su población desprotegida; en la provincia de Córdoba ese déficit llega al 32,88% de la población; en la provincia de Santa Fe alcanza al 31,70% de los habitantes. La nota destacada es para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires que con una población permanente de 2,8 millones de personas registra solamente el 17,66% sin obra social. El caso de la provincia de Buenos Aires es singular, se trata del distrito más poblado del país y que genera la mayor cantidad de recursos -que engordan el PBI nacional-, sin embargo tiene en el cordón urbano que rodea a la Capital Federal grandes bolsones de pobreza, con alto grado de marginalidad social. En medición de pobreza, Corrientes y Chaco también hacen punta. Según el Indec, el Gran Resistencia concentra un 39,2% de pobres y Corrientes el 36,9%, son líderes en el país. Resulta difícil imaginar que ese conjunto de personas tenga dinero suficiente para costearse una obra social.s

  Fuente:www.nortecorrientes.com

Compartir

Comentarios