Leandro Alcaraz era correntino; tenía 26 años y había ingresado hace tres años y medio a la empresa. Hace poco tiempo había comprado su casa, en el kilómetro 45 de la ruta 3; como la vivienda aún no estaba terminada, trabajaba horas extras cada vez que se presentaba la posibilidad, para poder juntar el dinero y terminarla.

Leandro Miguel Alcaraz, el colectivero de la línea 620 que fue asesinado ayer, tenía apenas 26 años. Según contaron sus familiares a los medios, trabajó en su día franco este domingo para estar hoy en el cumpleaños de su hija de cuatro años.

"Estamos destrozados, toda una familia destrozada. Mi hermano, que es el papá, está viajando desde Corrientes. Estamos todos muy mal, muy tristes", contó a la agencia Télam la tía de la víctima.

"Era un compañero muy tranquilo", precisó a los medios el delegado de la línea 620, Antonio Petkovsek. Contó que Alcaraz había ingresado hace tres años y medio a la empresa y hacía poco tiempo había comprado su casa, en el kilómetro 45 de la ruta 3.
"Se sacrificaba mucho, hacía horas extras porque podía hacer una diferencia a fin de mes", reconoció.

La tía de Alcaraz agradeció a las personas que ayudaron a su sobrino dentro del colectivo y lo llevaron al hospital, pero pidió la colaboración para que si fueron testigos y pueden ayudar a identificar a los autores del asesinato, se presenten a declarar.

Sin embargo, afirmó que "la gente no quiere hablar porque tiene miedo, porque estas personas son del barrio" y temen ser víctimas de represalias.

Fuente:www.nortecorrientes.com

 

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